martes, 21 de mayo de 2019

CÓMO LIMPIAR EL FUTURO

"¿Con qué limpiará el joven su camino? pregunta el salmista y responde de inmediato: " Con guardar tu palabra". (Salmo 119:9). Y es tan conocido este pasaje que lo recitamos con enorme facilidad, sin embargo, qué quiere decir.

Y en el terreno de las interpretaciones nos encontramos con respuestas tan dispares. Hay quien cree que es la manera en quedar libre del pecado, sin embargo eso no dice el salmo.

Hagamos un breve análisis. Hay tres palabras en las que hay que poner atención: "limpiará", "camino" y "guardar". 

Con "limpiar el camino" nos está hablando de que en el transcurrir de la vida hay siempre problemas y obstáculos que nos estorban nuestro desarrollan. Y sin temor a equivocarme puedo afirmar que los obstáculo son generados por el pecado. Hay obstáculos que se generan por las rivalidades o por circunstancias fortuitas, como un accidente, sin embargo hasta en estas circunstancias juega un papel relevante el pecado, es decir, la mentira, el robo, la deslealtad (una variante de la mentira), la agresión, la falta de respeto, la indiferencias, el egoísmo, la envidia... 

Pensemos un poco cuantas de estos pocos pecados que he enlistado se han convertido en problema en la búsqueda de nuestras metas personales, profesionales, sociales, espirituales. Y será fácil descubrir muchos ejemplos.

Ahora bien, ¿cómo limpiar el camino, es decir, como quitar los obstáculos, las piedras, los baches, las piedras, los charcos del camino? El salmista dice: "con guardar tu palabra".

Si empezamos a ceñir nuestras acciones acorde a las demandas de la palabra de Dios, es decir, dejamos de mentir, de agredir, de envidiar, de ignorar, o bien, hablando en positivo, siendo solidario, amoroso, sensible, servicial, dispuesto a ayudar a quien lo necesite, todos esos obstáculos irán desapareciendo.

El apóstol Pablo le decía a Timoteo que fuese un soldado que no tuviera nada que avergonzarse. Es decir, sin nada reprochable que obstaculizara su labor como dirigente de la iglesia, como paradigma de conducta a otros, como vocero de la palabra, como persona confiable a quien consultar. Nadie se acercaría a alguien que hace fraude o miente o agrede.

¿Queremos progresar como si fuésemos en autopista? Guardemos todas la ordenanzas de Dios, todos los mandamientos, todas las ordenanzas, y el panorama se allanará maravillosamente.

Sé que cumplir todas las demandas de la palabra es algo prácticamente es imposible, pero si damos el primer paso, Dios dará los siguientes, es decir, Él nos dará la inteligencia, la sabiduría y las fuerzas necesarias para lograrlo.

Guardemos su palabra y limpiemos con ello nuestro futuro. Seamos soldados de Cristo que no tengamos nada de qué avergonzarnos.

Dios les bendiga y los guarde.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

Jeremías Ramírez El tema principal de este capítulo 20 es ese periodo de tiempo denominado “Milenio” y que ha sido causa de enorme discusión...