domingo, 18 de junio de 2017

EL SERMÓN DEL MONTE Fortaleza para la adversidad o cómo aprender a vivir


Compendio de la doctrina de Cristo / Carta Magna del reino / El manifiesto del rey

Mateo consigna muy al inicio del su evangelio un enorme discurso, un discurso capital que inicia de manera muy elocuente:

Mateo 5:1-2. 
Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

Estos dos primero versículos destacan la importancia del discurso, de la enseñanza:
1)   Sentándose les enseñaba. Sentarse significa, enseñanza oficial, es decir, lo hace desde el asiento de la autoridad.
2)   Abriendo su boca: No es una perífrasis En griego tiene un doble significado. a) Se usa para un pronunciamiento solemne, grave y dignificado         
                   b) Para que indicar que una persona abre su corazón como la de un maestro  que la usa en una enseñanza íntima

Esta intención se verifica al final, en el 7:28 “Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

Estas enseñanzas las podemos englobar en 8 ejes generales. Estos 8 ejes engloban prácticamente toda la esfera de la vida humana, cuya resultado es enseñarnos a vivir con dignidad, y fortaleza.

Inicia su discurso con las 9 bienaventuranzas.

Aspectos esenciales de la vida
La bienaventuranza de los pobres de corazón
La bienaventuranza de los que lloran
La bienaventuranza de los mansos
La bienaventuranza del espíritu hambriento de justicia
La bienaventuranza de los misericordiosos
La bienaventuranza del corazón limpio
La bienaventuranza de los pacificadores
La bienaventuranza de los perseguidos por la justicia
La bienaventuranza de los perseguidos por Cristo

Continúa con algo que le he llamado…

La utilidad del cristiano
La sal de la tierra
La luz del mundo

Pero todo ello se realiza bajo la ley de Dios. Vivir en Cristo no anula la ley, sino la confirma de una mera viva y real.

La ley: la norma de la vida
Jesús y la ley (La ley eterna)

Pero los cristianos deben ir más allá de la ley, del mero cumplimiento.
Oíste que fue dicho… Pero yo digo MÁS ALLÁ DE LA LEY.
Sobre la ira
Sobre el adulterio
Sobre el divorcio
Sobre los juramentos
Sobre la venganza
Sobre los enemigos
            El amor cristiano
                        1.Su significado
                        2. Su razón de ser

Y atañe a todas las esferas de la vida, desde la vida social hasta la espiritual.

Relaciones sociales
Sobre el orgullo y la humildad: “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres… “
El juzgar a los demás: “NO juzgar para no se juzgados…”
Hacer con los demás lo que queremos para nosotros: La regla de oro.

Relaciones divinas
Como orar--- Padre nuestro
Como ayunar: acto íntimo y personal
Como manejar las riquezas: En el que las riquezas son un ventaja pero al mismo tiempo un problema que no siempre sabe resolver bien el ser humano.

Para quien trabajar
Tesoros en el cielo: “No hagáis tesoros en la tierra…”
Dios en las riquezas: Nadie puede servir a dos amos.
Confianza en Dios para el futuro: “No os angustiéis qué has de vestir o de comer…”
Pedid y se os dará (Dios responderá)

Tampoco habrá que descuidar  nuestros sentidos y nuestra atención.

Guarda tus sentidos
El ojo: la lámpara del cuerpo.
Guardarse de los falsos profetas: cuida tus oídos.
La puerta angosta y la puerta ancha. “¿Vox populi…?

CONCLUSIÓN
“Cualquiera que oye estas palabras y las pone en práctica…”

Cfr. Proverbios 10:25
Como pasa el torbellino, así el malo no permanece;
Mas el justo permanece para siempre.

Analicemos bien lo que dice este texto: Aunque le habla a sus discípulos, como vemos en el 5:1-2, había mucha más gente oyendo quienes reaccionaron ante estas palabras: “La gente estaba admirada de su doctrina”.

Jesús dice CUALQUIERA, su mensaje es universal. Y ese cualquiera debe hacer dos cosas: OÍR, que es el primer paso, y HACER. He aquí las dos palabras claves. Venir cada domingo a oír las predicaciones no servirán de nada si proceder a la acción.

Dice que oye ESTAS PALABRAS. ¿Cuáles? Pues toda la enseñanza que acababa de dictar. Es decir, que si bien no son palabras mágicas y tienen el poder de hacer que CUALQUIER ser humano tiene la posibilidad de lograr que su vida sea sólida, vital, fuerte, trascendente.

Ahora OIR, no significa ESCUCHAR, sino estar atento a cada una de ellas, darles toda la importancia, como gemas o pepitas de oro, es decir, apreciarlas en su justa dimensión, como sabiduría de lo alto, como palabras de vida, como valiosos tesoros.

Esto me recuerda al Salmista que dice: “Tu palabra es más que el oro y que el oro refinado.”

Ya que las hemos aceptado como verdades, habrá que proceder a ajustar nuestra vida y nuestras acciones a ella.

Ahora bien, no es mi intención agotar en este bosquejo todo el Sermón del Monte, sino verlo en forma panorámica. Entremos ahora a los detalles.

Jesús y la ley

Mateo: 5:17-20
17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.


Jesús fue acusado de violar la Ley: no cumplía con el lavado de las manos, sanaba a los enfermos en sábado y fue crucificado por quebrantar la ley, sin embargo, él no vino a cumplir la enredosa reglamentación que los judíos había generado, entrampando en una red inhumana a los hombre. Si a mostrar cuál era el verdadero sentido de la Ley, y que resumió admirablemente en este versículo:

Mateo 22
34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una.
35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo:
36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
38 Este es el primero y grande mandamiento.
39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

En esto consistía la Ley, en que llevara a todos finalmente a Amar a Dios y al Prójimo.

Jesús y la ira

Mateo 5: 21-26
21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio.
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.
26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

El asesinato es la culminación de un proceso que empieza con un enojo. Ese enojo puede ir creciendo, como una yerba mala, y si no se le detiene a tiempo puede enraizar y generar un árbol peligroso, muy peligroso. Este enojo que no se soluciona es ya el principio de un asesinato y por ello ya es culpable.

Me llama la atención que dice “tu hermano tiene algo contra ti”. No dice que si tenemos algo contra un hermano, sino que éste anda molesto enojado. Eso significa que nosotros posiblemente cometió algo que lo hizo estar así. Y antes de que pase a mayores, hay que detenerlo.

Además, una ofrenda, una oración a Dios no funciona si no hay intermediación, reconciliación con el hermano.

La palabra griega que se usa para enojo es orguizesthai, que viene del orgué, el cual significa la ira que se hace ha hecho vieja, que se ha arraigado.

Sobre el adulterio

Mateo 5
27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

La ley era muy dura contra este pecado.

Levítico 20:10
10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Llama la atención la distorsión de esta ley. A la mujer adúltera que le llevan a Jesús y quieren apedrearla, no se ve que el hombre que estaba con ella lo hayan traído para apedrearlo también.

Como muchos pecados, tienen un proceso de maduración. Por eso Jesús, de nuevo, va a la raíz del problema: Cualquiera que mire a una mujer…

La palabra usada en este pasaje para hacer caer, es skandalon, que quiere decir “el soporte del cebo”. Era el palito o brazo en que se fijaba el cebo, por lo que esta palabra llegó a significar “cualquier cosa que causa la destrucción de una persona”. Y eso es lo que hay que eliminar, puede ser el ojo, pero también actitudes, inclinaciones, etc.

Sobre el divorcio.

Mateo 5:
31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.
32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.

La institución del matrimonio en tiempos de Jesús estaba naufragando. La fórmula para divorciarse era muy simple. Sólo se le extendía una carta que decía:

Sea esto por mi parte tu escritura de divorcio y carta de despedida y acta de liberación, para que te puedas casar con cualquiera.

Y todo lo que tenía que hacer el marido era entregar este papel a su mujer en presencia de dos testigos y quedaba divorciada.

La ley, para los casos de divorcio, decía:  

Deuteronomio 24:1

24  Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa.

Para esta ley había dos escuelas: Sammy, que era muy estricta severa interpretaba que la causal “alguna cosa indecente” tenía sólo una referencia sexual, es decir, a causa de adulterio; sin embargo, había otra tendencia, la de  Hil.lel que era mucho más laxa: “un hombre se podía divorcias de su esposa y ésta estropeaba la comida poniendo demasiada sal, o si aparecía en público con la cabeza descubierta, si hablaba con hombre en la calle, si era alborotadora, si hablaba sin el debido respeto a los padres, de su marido en su presencia, si era meticona o pendenciera, etc. Seguramente era utilizada mucho más esta segunda, de ahí la advertencia del Señor sobre el tema y la indicación que sólo en caso de fornicación.

Ahora bien, en el ambiente cultural del contexto también naufragaba el matrimonio. Para los griegos era una institución para que la mujer se encargara de la casa y los hijos y se le tenía en una severa restricción, recluida en su casa, sin contacto social, pero el hombre era todo lo contrario: llevaba una vida disoluta y licenciosa. Los romanos, contagiados por los griegos, adoptaron una cultura similar de disolución.

Sobre los juramentos

Mateo 5:33-37
33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos.
34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

La ley al respecto decía:

Números 30:2
2 Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca.

Deuteronomio 23:21

21 Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti.

Pero en los tiempos del Señor una manera de usar el de manera frívola, que seguramente venía del contagios cultural de otras naciones y consistía en empezar una aseveración de manera trivial diciendo: “Por mi vida”, “por mi cabeza”, “Que no vea el consuelo de Israel…”. Esta costumbre ha llegado hasta nosotros que solemos decir: “Por mi madrecita que está en el cielo…”

Había otra costumbre, que se puede denominar como “juramentos evasivos”. Ellos decían que los juramentos eran vinculantes cuando incluía el nombre de Dios, pero cualquiera que no mencionará a Dios, no.  Estos son los que se pueden denominar “evasivos”, es decir, se buscaba ingeniosamente una manera de evitar pronunciar el nombre de Dios jurando or el cielo o por la tierra o por Jerusalén o por la propia cabeza”, y de esta manera no estaban obligados a cumplirlo.

El Señor corrige este desorden indicando que no debemos jurar por nada, sin embargo nuestra conducta, para aseverar que cumpliremos, no debe basarse en juramentos sino en un simple SI o un simple NO. Debemos ser personas absolutamente confiables y responsables. En las cortes de EU juran con una mano sobre la Biblia, de modo que si el testigo miente se le puede acusar de perjurio, es decir, de traicionar un juramento. No es este el comportamiento de un cristiano.


El amor hacia los enemigos

Mateo 5: 38-48
38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.
42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

La ley del Talión, también es conocida como la ley de la venganza restringida, y se cree que Dios la instituyó para evitar las venganzas extendidas, es decir, los exterminios de pueblos o familias por la ofensa de una persona. Hoy todavía se da esta situación. Entonces esta era una ley de misericordia, para centrar el pago sólo en el que ofendió y en la medida que ofendió. Digamos que funciona en cierta medida para el control de la sociedad, sin embargo, no es la conducta que norma al cristiano. La solicitud del Señor es que haya en nosotros un espíritu de perdón y de amor.

Dicen que la venganza es dulce, peor la venganza deja un regusto amargo terrible y secuelas. Hay pueblos en los que las venganzas se dan por generaciones. Tu matas a uno, nosotros a otro, y así sucesivamente. La ley del perdón y el olvido es una manera de detener esta espiral de violencia. La tendencia natural es la venganza pero el poder de Dios que capacita a sus hijos para amar esto es posible. Sin él, nada podríamos hacer.

El Señor mismo en la cruz del calvario dio una muestra de este amor: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Este pasaje toca el punto central de la fe cristiana: el amor, que el apóstol Pablo en Corintios 13 escribe de manera sublime:

Recordemos una frase: “Si no tengo amor… NADA SOY”. Lo único que certifica que somos de Cristo no es nuestra doctrina sino el AMOR”.

domingo, 5 de marzo de 2017

MÁS ALLÁ DEL EGOÍSMO



LECTURA BÁSICA: Lucas 10:25-37

Casi siempre pensamos que el prójimo es quien está más cerca de uno. La parábola del Buen Samaritano nos enseña que no, sino que uno es quien se convierte en prójimo de aquellos en quien logramos penetrar en el marco de sus necesidades, y hacemos uso de la misericordia para ayudarlos en sus problemas que él no puede resolver.

 El Señor clarifica como se consigue esta cualidad cuando le pregunta al intérprete de la ley: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Y este contesta: “El que usó de misericordia…”

Es entonces la misericordia que uno hace a los demás lo que nos liga en una relación de prójimo. Él no es mi prójimo; yo soy su prójimo. Cuando esto no existe, nuestras relaciones sólo pueden ser de vecinos, conocidos, amigos, parientes, clientes, peatones, alumnos, maestros, proveedores,…

El grave problema que sufren los seres humanos de explotación, abuso, robo, maltrato, vejación, discriminación, ninguneo, desprecio, engaño, indiferencia, frialdad, despotismo, abandono, descuido, agresión… son lo contrario de la “projimidad”, es decir, la cualidad de ser prójimo. Y es una de las más graves enfermedades sociales: hay familias en las que vemos que prácticamente los hijos no existen, cada quien vive aislado, metido en su mundo, y muchos padres piensan que dando dinero o regalos a sus hijos es suficiente… Y muchas veces quien más necesita de misericordia es quien está más cercano.

Volviendo a la parábola, vean como el sacerdote y el levita ignoran al herido, casi muerto, y se siente una actitud de desprecio, porque ambos pasaron de largo, como diciendo, “no es mi problema”. Lo vieron, pero fueron indiferentes a su dolor. Obviamente, los ladrones, que tampoco fueron su prójimo, lo hirieron y lo robaron y lo dejaron abandonado. Como vemos, este cuadro es tan viejo pero tan presente de modo que se repite a lo largo de la historia hasta hoy.

Podemos deducir de esta parábola que el prójimo no SE ES por el sólo hecho de existir, sino que uno se HACE, es decir, se logra y no cualquiera es prójimo de los demás. Si todos lo fuéramos no veríamos tanto dolor ni tantos pobres. La cercanía no nos hace prójimos sino la MISERICORDIA.

Esta cualidad, tan necesaria en la vida, la humanidad la ha buscado, fuera de Dios, reiteradamente a través de diversos instrumentos como el humanismo (Movimiento intelectual desarrollado en Europa durante los siglos xiv y xv que, rompiendo las tradiciones escolásticas medievales y exaltando en su totalidad las cualidades propias de la naturaleza humana, pretendía descubrir al hombre y dar un sentido racional a la vida), el marxismo (que pretendía abolir la diferencia de clases generando la igualdad y la camaradería cooperativa), entre otros, son algunos esfuerzos para lograrlo; sin embargo, poco a poco cada una van languideciendo. Estos movimientos tratan de lograr esta condición de PROJIMIDAD a partir de los esfuerzos humanos, implementando sistemas político-económico o programas o creando fraternidades, hermandades, las cofradías, etc. Sin embargo, los resultados, que son prometedores al inicio, nunca alcanzan la plenitud y apenas logran resultados parciales, disparejos y, finalmente, como toda burbuja artificial, se rompe pues todos tiende a corromperse. 

Para tratar de remediar la situación, se inventan controles administrativos y leyes con los cuales tratan de parchar los agujeros que estos sistemas presentan hasta que el cúmulo de problemas los revienta dando al traste con las buenas intenciones.

Cabría preguntarnos: ¿Por qué no funcionen? La respuesta es simple y única. Hay algo anómalo en el corazón del ser humano que todo lo echa a perder, como lo han denunciado sociólogos y psicólogos e historiadores. Mucho antes que ellos la Biblia ya lo había expresado con claridad:

Romanos 3:10-18 (Salmo 14:1-7 / Salmo 53: 1-6)
10 Como está escrito:
    No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan.
Veneno de áspides hay debajo de sus labios;
14 Su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 Quebranto y desventura hay en sus caminos;
17 Y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.

Aunque muchos de ellos traten de buscar otras razones, esta es la condición humana. Por eso Pablo exclamaba: “¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

La pregunta entonces es: ¿Cómo pues podemos romper la dura cáscara del egoísmo para, primero, darnos cuenta de que alguien existe fuera de nosotros y ese alguien tienen necesidades y ese alguien puede ser de la familia? ¿Y como después de verlo tengamos la fuerza para detenernos, acercarnos y tenderle la mano?  Es decir, tener la capacidad para ver y tener misericordia. La falta de misericordia pone en un velo ante nuestros ojos, y entonces los demás desaparecen. Como decía aquella vieja canción: “Primero yo y luego yo y al último yo”.

Y ante el fracaso de los seres humanos y sus movimientos y organizaciones, nos damos cuenta que estos lentes no se pueden producir por obra gracia de nuestra inteligencia, de nuestra voluntad, de nuestras buenas intenciones, sino por DIOS.
Cuando ÉL entra en nuestra vida pone en nosotros una cualidad que va más allá de toda comprensión, que va más allá de nuestro egoísmo. Y todo ello porque Él opera el corazón humano.

Ezequiel 36:27
27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Y encontramos en Hebreos el cumplimiento de esta promesa:

Hebreos 8
6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
7 Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.
8 Porque reprendiéndolos dice:
    He aquí vienen días, dice el Señor,
    En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;
9 No como el pacto que hice con sus padres
El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto;
Porque ellos no permanecieron en mi pacto,
Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en la mente de ellos,
Y sobre su corazón las escribiré;
Y seré a ellos por Dios,
Y ellos me serán a mí por pueblo;

Cuando él entra en nuestra vida y no sella con su espíritu, empezamos a notar que nos van interesando los problemas de los demás. Pero quizá no llegamos tan lejos porque una buena porción de egoísmo sigue aferrada a nosotros, en virtud de nuestra falta de crecimiento, de nuestra carnalidad que no hemos hecho morir.

Vean lo que les dice Pablo a los Corintios:

1 Corintios 3:3
…porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?

Y Santiago a los que se dicen cristianos:

Santiago 2
14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?
17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

Una manera de constatar que somos de Cristo, que tenemos fe, es por nuestra buenas obras, es decir, obra de misericordia…

Mateo 5:16
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Pablo es un buen ejemplo de la cirugía del corazón. Antes de Damasco, perseguía a los cristianos, y buscaba incluso su muerte

Hechos 9:1-2
Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.

Después de Damasco, estaba dispuesto a dar su vida.

Hechos 20:24
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

Y a los filipenses les dice que quisiera irse con Cristo pero por amor a ellos (ya no respiraba amenazas) quedarse con ellos para serles de provecho.

Filipenses 1: 21-26
21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
22 Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;
24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
25 Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe,
26 para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.


Pero no sólo se preocupaba por el alimento del alma sino también de las necesidades físicas. Varias veces instó o él mismo llevó ofrendas de ayuda a los que tenían necesidad.

1a de Corintios 16:1-4
1 En cuanto a la colecta para los creyentes, sigan las instrucciones que di a las iglesias de Galacia.
2 El primer día de la semana, cada uno de ustedes aparte y guarde algún dinero conforme a sus ingresos, para que no se tengan que hacer colectas cuando yo vaya.
3 Luego, cuando llegue, daré cartas de presentación a los que ustedes hayan aprobado y los enviaré a Jerusalén con los donativos que hayan recogido.
4 Si conviene que yo también vaya, iremos juntos.

Una de las primeras acciones de los apóstoles, respecto a las necesidades físicas, fue instaurar el diaconado. Y muchas las acciones más llamativas de la historia de la iglesia ha sido la instauración de instituciones y organizaciones benéficas tales como: orfanatos, comedores comunitarios, colectas, escuelas, universidades, hospitales todas ellas OBRAS DE MISERICORDIA  y tuvo una decidida participación en la promulgación de leyes más humanitarias, que subrayan ese aspecto de misericordia.

Pero quisiera terminar el estudio de esta mañana enfocando a quien es el prójimo por excelencia, prójimo nuestro: nuestro Señor Jesucristo. Él tuvo misericordia de nosotros y bajó y dio su vida por nosotros.

Filipenses 2: 3-8
3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Como podemos leer en este pasaje, el vino, despojado de su investidura divina, a ponerse los vestidos carnales de los seres humanos, para desde esa condición, rescatarnos. Eso es lo que explica por qué nació en un pesebre y no en un palacio. Vino para rescatar desde el más pobre hasta los más ricos, aunque a estos, por su confianza en el dinero, les es más difícil:

1 Timoteo 6:17
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.

Marcos 10:25
Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

Regresemos a la parábola. En ella vemos que El SAMARITANO se detuvo, bajó de su cabalgadura, cargó al herido y lo puso sobre su cabalgadura y lo llevó a un mesón para que fuese curado y PAGÓ por su salud. Este samaritano es una figura del mismo Señor.

El Señor se detuvo viendo nuestra condición miserables, se bajó de su lugar de gloria, y se puso de rodillas para levantarnos y llevarnos sobre sí, sobre sus hombros, cuál ovejas perdidas, para trasladarnos a un lugar seguro, a los lugares celestiales (como dice Efesios 2-6: “… y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”) y pagó en la cruz del calvario el precio de nuestra salud.

Él mostró el más grande gesto de misericordia. En el libro de Salmos hay muchos de ellos que expresan con claridad la misericordia de Dios para con el ser humano. Leamos el Salmo 136 y repitamos grupalmente “Porque para siempre es su misericordia”.

CONCLUSION

Hermanos, es tiempo de que la obra de Dios en nuestras vidas avance más y más para convertirnos en extraordinarios prójimos para tantos y tantos que necesitan un vaso de agua del evangelio, un vaso de agua eterna en su vidas o un pedazo de pan o un vaso de agua.

Todos los problemas que vemos a nuestro derredor reiteradamente mostrados en los noticiarios, no son mcualidadde resolverla misericordia para ayudarlo en sus problemas que uios, no sde agua eterna en su vidas. Todos los problemas ás que un indicador de la necesidad del ser humano del agua de vida. Qué el Señor nos inflame de su espíritu para ser lo que debemos ser y vivir dignamente para él y para los demás. Terminemos leyendo el primer y mayor mandamiento:

Marcos 12:30-32
30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.
31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Amando a Dios, podemos amar al prójimo como a NOSOTROS MISMOS.

Amén.



lunes, 19 de diciembre de 2016

¿QUIÉN ES JESUS LLAMADO EL CRISTO?

Jeremías Ramírez Vasillas

Cada fin de año el advenimiento de Jesús se pone de moda. Se montan nacimientos en todas partes. Pero este montaje está rodeado de información distorsionada que a veces poco tiene que ver con lo que la Biblia dice al respecto.

Tanta es la desinformación que a más de 20 siglos de su aparición en la tierra Cristo es materia de controversias las cuales surgieron desde que andaba en la este mundo. Hoy mucha gente se pregunta quién es en realidad, incluso dentro de las iglesias cristianas católicas, ortodoxas o evangélicas. Fuera del ámbito eclesial, algunos dicen que es una invención de la iglesia; otros, que fue un sabio o un iniciado, aunque bien a bien no se sabe a qué se refieren con esto y otros sólo un hombre singular que accidentalmente su figura fue cobrando popularidad.

Cuando andaba este mundo hasta sus conocidos se hicieron esta pregunta.

MATEO 13
53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.
54 Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros?
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?
56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
57 Y se escandalizaban de él.

Se escandalizaban, es decir, se horrorizaban que un simple hijo de carpintero anduviera haciendo esas cosas que no le correspondían.  Estaba para hacer sillas o mesas, pero no andar haciendo milagros.

Hoy hay quien afirma que su sabiduría la obtuvo por haber sido instruido por sacerdotes egipcios, quienes le enseñaron los secretos ocultos.

Si bien estuvo de niño en Egipto a dónde José huyó de Herodes, pero tan pronto murió Herodes regresó y pasó todo su tiempo en Galilea en donde ejerció su profesión de carpintero y todos sabían que en ese tiempo Jesús no era un intelectual, un sabio, un profeta, alguien que tuviera una virtud especial pues se preguntan ¿De dónde tiene éste esta sabiduría? Vemos de nuevo los últimos versículos.

MATEO 13
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?
56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

Sus milagros y sus poderosas enseñanzas hicieron que se levantaran diversos rumores infundados, y Jesús lo sabía de modo que un buen día les preguntó a sus discípulos:

MATEO 16
15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

El mismo Juan el Bautista, cuando estaba preso por mano de Herodes, mandó a sus discípulos a preguntarle.

LUCAS 7
11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.
13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.
14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.
15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.
16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.
17 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.
18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos,
19 y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?
20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

RESPUESTAS
 Las respuestas sobre su identidad las empezó a dar el mismo Jesús al responder a los cuestionamientos. Vean la respuesta que le dio a Juan el Bautista:

LUCAS 7
21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.
22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;
23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

La respuesta, como ven, no fue con argumentos ni con pronunciamientos filosóficos o teológicos, sino con hechos; hechos que subrayaban la profecía de Isaías, que el Señor mismo pronunció al inicio de su ministerio:

LUCAS 4
16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Además, la escritura revela con claridad quién es Jesús. Empecemos diciendo primero qué no es para luego que sea la escritura la que nos diga que sí es.

1. No es alguien que tuvo un origen humano, es decir, no inició su vida cuando nació en Belén, sino que allí fue el momento en el que siendo Dios se hiciera hombre .

El evangelio de San Juan 1 dice:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”.),

En Belén entra, entonces, a la vida humana de la misma forma que cualquier ser humano para rescatar al ser humano desde su misma condición. Nos dice San Pablo:

FILIPENSES 2
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

2. No concluyó su vida en la Cruz del Calvario, es decir, no está muerto, sino que resucitó.

Romanos 8:34
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

3. Cristo no fue el primer creado, a pesar de que la Biblia lo identifica como “el primogénito Hijo de Dios”.

Colosenses 1:15
15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

¿Qué es lo que quiere decir en este pasaje con “primogénito” Aclaremos esto. La palabra griega que el apóstol Pablo usó en Colosenses (inspirado por Dios) para designar “primogénito” es “prototókos” que tiene un sentido más de título de honor, no en sentido temporal, es decir , que él fue el primero. Veamos tres pasajes que aclaran este sentido.

Éxodo 4:22
22 Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito.

 Israel no fue el primer pueblo que apareció en la tierra, sino antes, como sabemos, nacieron muchas personas y pueblos. Pero Israel tiene el honor de ser el pueblo que Dios eligió para difundir su palabras, de ahí el título de “primogénito”. Ademas, es bueno saber que en la antigüedad: “…según el concepto oriental, el hijo primogénito crecía con un destino especial. Y era empujado a desempeñar un rol de pionero, una especie de líder natural. Se tenía el concepto de que ellos representaban la esperanza futura del linaje, como también la perpetuidad del nombre de la familia”[1].

Otro pasaje es Salmo 89:27. Leamos desde el 20.

20 Hallé a David mi siervo;
Lo ungí con mi santa unción.
21 Mi mano estará siempre con él,
Mi brazo también lo fortalecerá.
22 No lo sorprenderá el enemigo,
Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;
23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos,
Y heriré a los que le aborrecen.
24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él,
Y en mi nombre será exaltado su poder.
25 Asimismo pondré su mano sobre el mar,
Y sobre los ríos su diestra.
26 El me clamará: Mi padre eres tú,
Mi Dios, y la roca de mi salvación.
27 Yo también le pondré por primogénito,
El más excelso de los reyes de la tierra.

Y Cristo tiene ese título porque si por un hombre entró el pecado, por otro viene la salvación, es decir, por Cristo que con su sacrificio en la cruz salva a la humanidad de su maldad, de sus pecados, de la muerte, de sí mismo, de maldad.
Isaías 9:6-7
6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Esto es lo que quiere decir con “primogénito”.

Pero además, es importante saber que Él es quien sostiene todo el universo en equilibrio:

Hebreos 1
1  Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas...

Colosenses, por su parte, nos dice que el es el eikon (la imagen exacta), subrayando aquello que el mismo Señor le dice a Felipe cuando éste le pide que les muestre al Padre: (Juan 14: 8-9) “Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

Y este pasaje amplia lo que dice el pasaje de Hebreos que cavamos de leer. Es decir, Él es por quien todas las cosas existen y subsisten.

COLOSENSES 1
15 El (Cristo) es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;
19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,
20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado
22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

Y Cristo es el eterno, el que vive por siglos (eternamente) y tiene las llaves de la muerte y el Hades, es decir, el lugar de los muertos. Y esta es su imagen poderosa.

Apocalipsis 1:
9 Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.
10 Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
11 que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,
13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.
14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego;
15 y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.
16 Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Quisiera terminar con una imagen muy difundida en estos tiempos, pero tergiversada. Una imagen incluso enigmática. La presencia de uno hombre de oriente que se enteran antes que el pueblo de Israel del quien salvará a su pueblo y a toda la humanidad, lo cual muestra que Dios se comunica con el ser humano que tiene oídos para oírlo.

MATEO 2
1  Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:
6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará[a] a mi pueblo Israel.
7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Estos hombres entendieron bien que se trataba de Dios mismo y sus simbólicos regalos indican que sabían mucho más de él que muchos sabios de Israel: era un rey (le dan oro, metal propio de los reyes), era un sacerdote, un sumo sacerdote importantísimo (le regalan incienso) y era un cordero sacrificial (le regalan mirra, una sustancia amarga que anticipa su amarguísimo sacrificio en la cruz).

Ellos sabían mucho más inclusive de lo que saben mucha gente actualmente e incluso mucho más que muchos cristianos y que hoy hemos repasado de manera sintética.

Si bien no nació un 25 de diciembre, usemos esta tradición humana para recordar a aquel que no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.





[1] http://meditacionescristianasrdj.blogspot.mx/2011/01/los-primogenitos-pertenecen-dios.html

ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

Jeremías Ramírez El tema principal de este capítulo 20 es ese periodo de tiempo denominado “Milenio” y que ha sido causa de enorme discusión...