domingo, 18 de febrero de 2018

ESTUDIO sobre MARCOS 9

INTRODUCCIÓN

Este capítulo abarca 1) la transfiguración, 2) la curación de un muchacho endemoniado, 3) anuncia por segunda vez su muerte, 4) resuelve una controversia entre los discípulos de quien será el mayor y enseña que ante él sólo hay dos posturas: a su favor o en contra, no hay puntos intermedios. 5) qué hacer con aquello que nos perturba, que nos aleja de Dios, que nos puede hacer caer. Es una dura lección sorprendente, pero que nos enseña el costo al que debemos estar dispuesto para seguir a Cristo en verdad. Y 6) dos enseñanzas importantes con la sal: el pacto de sal y la importancia de la sal en la vida de los creyentes.

Los que no gustarán de la muerte, hasta ver el reino de dios
En este capítulo viene un versículo que se puede agrupar en el tema del capítulo 8, donde les anuncia su muerte, después de que Pedro le declara como el Mesías.

1. También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

Es un versículo sorprendente y difícil de entender, pero podemos interpretar que se refiera a la llegada del Espíritu Santo, quien se presenta con mucho poder en el Pentecostés y manifestaciones maravillosas. Y en efecto, la mayoría fueron testigos de esta inminencia del Reino de Dios, excepto Judas.

La transfiguración
(Mt. 17.1-13; Lc. 9.28-36)
En seguida nos narra un hecho extraordinario: su transfiguración y la presencia física de Moisés y Elías. Moisés representa la Ley y Elías a los profetas, dice William MacDonald. Esto nos recuerda una enseñanza del Señor en Mateo 22:36-40: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la Ley?” Y Él le contestó: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” Los dos grandes pilares de nuestra fe están reunidos en la persona misma de Cristo. La vida cristiana consiste en AMAR A DIOS y AMAR ALA PRÓJIMO. La fe cristiana no opera sólo con un pilar, ambos configuran su esencia.
2. Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.

Los discípulos privilegiados son Pedro, Jacobo y Juan (ambos como sabemos eran hermanos, hijos de Zebedeo). Estos discípulos serán testigos de hechos muy importantes en el ministerio del Señor y jugaron papeles relevantes en la propagación del ministerio. Si bien, Jacobo fue muerto por Herodes a espada (Hechos 12: 2). Este privilegio les permitió ser grandes testigos: “Lo que vimos y oímos se lo anunciamos también a ustedes para que compartan nuestra vida, como nosotros la compartimos con el Padre y con su Hijo Jesucristo”. 1 Juan 1:3)

3. Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.
4. Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.

La blancura extraordinaria de los vestidos del Señor son símbolo de la pureza que existe en el plano celestial. Es el tipo de vestido que deben portar los invitados a las bodas del cordero y solamente Cristo es quien puede revestirnos de esa forma, de modo “que ningún blanqueador puede lograrlo”. (Juan 15:3: “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado” y Efesios 5:26: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra…”)

5 Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.
6 Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados.
7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.
8 Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.

Esa nube indica la presencia de Dios, es como la nube que acompañó al pueblo de Israel por el desierto. Y de esa voz se oye la voz, la misma voz que habló en el bautismo de Jesús, la voz del mismo Dios que confirma quién es Jesús: “Este es mi hijo amado”… Y ordena categóricamente: “A Él Oíd”.
9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos.
10 Y guardaron (se les quedó dando vuelta en la cabeza) la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos.

Esta es la segunda vez que en Marcos el Señor les anuncia su muerte. La primera vez es justo después de esa grandiosa declaración de Pedro reconociendo quién era Jesús. Dice en Marcos 8:31: “Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días”.

11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?
12 Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada?
13 Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.

¿A qué se referían los discípulos? Como todos los judíos sabían, antes de viniera el Señor en su gran día, lo antecedería Elías, según la profecía de Malaquías 4:1-4:

“Porque viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen el mal serán como paja; y el día que va a venir les prenderá fuego,” dice el Señor de los ejércitos “que no les dejará ni raíz ni rama. Pero para ustedes que temen (reverencian) Mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldrán y saltarán como terneros del establo. Y ustedes pisotearán a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de sus pies el día en que Yo actúe,” dice el Señor de los ejércitos.

“Acuérdense de la ley de Mi siervo Moisés, de los estatutos y las ordenanzas que Yo le di en Horeb para todo Israel. Yo les envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición (destrucción total).”

¿Qué no tenían claro? Los tiempos y algunos hechos. Sí, iba a venir primero Elías con esa misión para hacer volver, es decir, arrepentirse, como lo expresó el profeta Isaías.

Isaías 40:3-5 
3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.
4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.
5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

¿Quién lo reconoció? Nadie. Él era quien manifestará la Gloria del Señor, es decir, a Cristo, y lo hizo en el momento del bautismo. Y todos los que estaban ahí, pecadores, simples mortales, lo vieron y oyeron la voz de Dios. “La boca de Jehová ha hablado”.

Y tampoco habían entendido la profecía de Isaías, en el capítulo 53:5-12, donde afirma que iba a sufrir y morir (ir al matadero) por nuestros pecados.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

Y tan pronto descienden del anticipo de la GLORIA. Los discípulos estaban espantados, pero al mismo tiempo encantados: “bueno es para nosotros que estemos aquí”, bajan a la realidad humana. Esa realidad donde debe actuar el cristiano. Hubo en la Edad Media esa tendencia de “apartarse del mundo” para dedicarse a Dios y muchos monjes construyeron los llamados “Santos Desiertos” donde vivían supuestamente en adoración y contemplación continua. El Señor nos enseña que la “santidad”, es decir, el vivir “apartados para Dios”, se hace en el corazón, pero las manos deben estar haciendo el trabajo que nos corresponde, pues el Señor nos apartó para sí.

Tito 2:14 
…quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo de su propiedad, celoso de buenas obras.

 (Mt. 17.14-21; Lc. 9.37-43)
14 Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.
16 El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?
17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.
19 Y respondiendo él, les dijo: !!Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.

A los discípulos el Señor les había dado poder (Marcos 6:7: “Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos”), y estaban allí, discutiendo con los escribas, IMPOTENTES.

20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.
21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó (dice el NT intertextual: “Habiendo gritado”) y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
26 Entonces el espíritu, clamando (gritando y mucho) y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.
28 Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

Oración y ayuno, no significan que ambas prácticas sean como ensalmos, como fórmulas mágicas, sino que para hacer las buenas obras de Dios y con su poder, se necesita tener una gran cercanía con él. ¿Y de qué manera entablamos una relación estrecha con Dios? Oración, oración y ayuno, es decir, apartarnos de satisfacer nuestros deseos carnales para tener una intimidad con Dios. El apóstol Pablo recomendaba:

1 Tesalonicenses 5:16-18 
16 Estad siempre gozosos.
17 Orad sin cesar.
18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Jesús anuncia otra vez su muerte
(Mt. 17.22-23; Lc. 9.43-45)
Esta es la tercera vez. Ya vimos que a la segunda fue anunciada solamente a Pedro, Jacobo y Juan. Aquí es a todos los discípulos.

30 Habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.
32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.

La muerte y resurrección como que nos les quedaba claro a los judíos pese a que hay varias citas, por ejemplo en Salmos.

Salmo 16:9-10:
«Se alegró, por tanto, mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.»

¿Quién es el mayor?
(Mt. 18.1-5; Lc. 9.46-48)
Y una prueba que no entendían es que seguían pensando en términos terrenales, tal y como se organizaban los reyes y los reinados humanos.

33 Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
34 Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor.

Entonces el Señor le enseña que significa ser grande en el Reino de Dios:
35 Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.
36 Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:
37 El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.

Señor usa un símbolo muy claro: un niño. Los derechos infantiles son un invento moderno. En la sociedad romana “…los niños eran posesiones de sus padres y no tenían ningún derecho. En muchos casos se les veía como futura mano de obra para la familia. Y como tal eran junto con las mujeres, los esclavos y los extranjeros, seres humanos de segunda categoría. Incluso el padre (dentro de la ley de Patria Potestas) podía matar al hijo sin que nadie le levantara cargos.

Entonces toma a este ser vulnerable y les dice: “Quien recibe a un niño en mi nombre”, es decir, no como un ser cualquiera sino como un enviado por Dios para hacerle el bien. Esto significa que amar a Dios es: “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Los sirvientes en el mundo son los que tienen la menor escala social. No es así en el Reino de Dios. Justo los mayores son y serán los que ene l nombre del Señor le hacen un servicio amoroso a sus prójimos, a todos, sin distingos.

El que no es contra nosotros, por nosotros es
(Lc. 9.49-50)
¿Quién detenta la verdad absoluta de Dios?

38 Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
39 Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí.
40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
41 Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

Ningún ser humano. Sólo Dios. Pablo escribe en Corintios: “En parte sabemos…” Es decir, nuestro saber es muy limitado. Cuando anduve en OM varias veces estuve en iglesias pentecostales y en una de ellas, en Aguascalientes, el Señor me dio enormes lecciones. Cuando estemos con el Señor todo eso limitado terminará y conoceremos en plenitud y él nos enseñará cuántas de nuestras ideas han sido equivocadas.

Ocasiones de caer
(Mt. 18.6-9; Lc. 17.1-2)
42 Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
43 Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado,
44 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

No hay consecuencia más terrible del pecado qu quien induce a pecar, particularmente a los inocentes, a los niños, a quienes desconocen ciertas regiones de maldad. Y maestros del pecado hay muchos, desde padres de familia (usted es hombrecito, no se deje, haga…), maestros, amigos, compañeros de trabajo, escritores, conductores de radio o televisión, etc.). Que el Señor nos guarde de abrirle los ojos al pecado a un niño.

45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado,
46 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,
48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.

¿Qué nos puede hacer caer? Esta fuerte ilustración del Señor a tres áreas importantes de la vida. Comenta William MacDonald: “La mano puede sugerir nuestras acciones; el pie, nuestro andar; el ojo, las cosas que deseamos.

La sal en la vida cristiana
El uso más primitivo de la sal es la conservación de los alimentos, por lo cual en la antigüedad se trataba de un producto muy apreciado. Incluso se le llegó a llamar “oro blanco”.
De “sal” viene la palabra salario, (del latín salarium).  A los soldados de la antigua Roma se les retribuía su trabajo con una porción de sal. 
La importancia simbólica de la sal es por se dice que la sal tiene por lo menos catorce mil usos benéficos diferentes. En cantidades adecuadas la sal ayuda a regular el ritmo cardiaco, previene espasmos musculares, evita la osteoporosis, regula el sueño y mantiene el equilibrio de azúcar en la sangre. De hecho, el cuerpo humano no puede vivir sin sal. Sin embargo, el exceso en la ingesta de sal produce males como la hipertensión.
La presencia de sal en un alimento puede generar un sabor agradable o desagradable según la porción que contiene: menos sal o más sal de la necesaria hace que un alimento sea desagradable al paladar.

49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.

¿Salados con fuego? ¿Sacrificio salado? Nunca había puesto atención a este versículo. Ni tampoco las indicaciones en el Pentateuco.

Levítico 2:13 
13 Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.

Números 18:19 
Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo.

¿Qué es el pacto de sal? Los comentaristas no refieren que, en el Oriente, el tomar la sal era una garantía, una promesa de fidelidad. De modo que el pacto de sal simboliza el compromiso de Dios de cumplir su palabra y sus promesas.  En el Antiguo Testamento hay una indicación del uso de la sal en los sacrificios:

50 Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.

El Señor subraya su pacto con sal, esta sal debe haber en nuestra vida. La sal significa una vida de santidad de tal fuerza que sazone el medio ambiente en el que nos movemos.

Mateo 5
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Parafraseando al Señor podemos decir que sólo podemos hacer SUS BUENAS OBRAS si en nosotros hay sal, es decir, su espíritu. “Ya no vivo yo, sino vive Cristo en mi”. “No tenemos oro ni plata pero lo que tenemos te damos; en el nombre de…”

Tito 2:14 
…quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo de su propiedad, celoso de buenas obras.

Juan 15: 1-2 
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

¿Cómo es la sal desvanecida?

1 Corintios 13
1.  Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.
3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.



domingo, 7 de enero de 2018

ESTUDIO SOBRE MARCOS 5

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33

En este capítulo narra tres casos muy importantes en el ministerio de Jesús. Son tres casos en una situación extrema: 1) el primero, es el de un hombre poseído por más de 5 mil demonios. Era un caso terrible. 2) El segundo, una mujer con una enfermedad prácticamente incurable y añeja y, 3) el último caso, es el de una niña que fallece antes de que él llegue a su casa. Y en los tres, muestra que tenía poder sobre los demonios, la enfermedad y la muerte.

Y en los tres cada uno viene a Cristo y se postra a sus pies.

EL ENDEMONIADO GADARENO

(Mt. 8.28-34; Lc. 8.26-39)
1. Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.
2. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.
5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.

Lucas 8:27 nos dice que además estaba desnudo y que provenía de la ciudad. Aquí vemos que tan pronto pone un pie en tierra, lo ve el endemoniado y corre a su encuentro para reclamar y preguntar a qué se debía su presencia en un lugar donde ellos se creían amos. Y tal vez tenían razón.

7 Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.
10 Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. ¿Por qué?

Dice un comentario del NT Interlineal que “el cuerpo de tropas romanas estaba compuesto de infantería y caballería. Su número variaba entre 4,200 y 6,000 soldados, estaban al mando de un conductor político (cónsul), y de un conductor militar (pretor). Cada legión se dividía en 10 cohortes de alrededor de 500 soldados cada una. Cada cohorte disponía de 6 centuriones que estaban al mando de unos 80 hombres”.

Con este dato podemos ver la gravedad de posesión de este hombre. Y tiene sobre él un dominio total. Llama la atención que venga corriendo al encuentro del Señor y le reclame, pero de rodillas.  Y le pide dos cosas: 1) no nos atormentes y 2) no nos envíes fuera de esta región.

¿Por qué le hace esta solicitud? El texto nos sugiere que esta región era parte de sus dominios. Los habitantes de esa región estaban bajo su yugo. Y esto lo confirma la solicitud de la gente es que se vaya, que los deje en paz, cuando descubre lo que Jesús ha hecho con el hombre endemoniado y con los dos mil cerdos.

11 Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.
12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

Es extraño que pidan ir a los cerdos para arrojarse al mar, sin embargo puede que ese era el camino para no ser expulsados y continuar habitando en esa región de Gadara.

13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.
14 Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron a ver qué era aquello que había sucedido.

Este casi difiere del llamado de la mujer samaritana. Ella va a dar buenas nuevas: (Juan 4:29): “Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?” Estos hombres, se entienden, más bien dieron un grito de alarma, de advertencia, de peligro

15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.
16 Y les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.
17 Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.

Lucas 8: 37 dice que tenían gran temor. Pero ¿De que tuvieron miedo? ¿De sus pérdidas económicas? ¿Del trastorno de su vida habitual? Quizá sus corazones estaban tan entenebrecidos que tuvieron miedo de la luz. No sólo las tinieblas dan miedo, al que hace lo malo la luz es terrorífica. Dice en el evangelio de Juan 3:19-20:

“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

Estos hombres aborrecían la luz, tenían miedo de la luz. Si embargo…

18 Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le dejase estar con él.
19 Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.
20 Y se fue, y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.

Cristo se fue de Gadar, pero dejó una velita encendida: el hombre liberado al cual le mando: “Cuéntales cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo!”

Esto nos enseña que, para divulgar el evangelio, primero hay que experimentarlo. Si queremos enseñar a otros, la teoría no sirve. Hay que buscar, encontrar y entrar en el reino de Dios y su justicia para que experimentemos una nueva vida, y entonces podemos hablar a otros de “cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban”.

Y SE MARAVILLABAN Estos hombres que le habían pedido que se fuera, al ver al endemoniado lo que les contaba se maravillaban. ¿De qué? De lo que veían. Los cambios de Dios en la vida del ser humano se notan, asombran. Este hombre antes andaba entre los sepulcros, desnudo, violento, como una fiera, dando alarido, pero ahora es tranquilo, amable, dulce, y cuenta a detalle lo que Jesús hizo en él. Este hombre encadenado a más de 5 mil demonios era ahora libre por la gracia del Señor.

También nos enseña que no importa que tan mal estemos, el Señor tiene poder para liberarnos, salvarnos, darnos una vida nueva, una vida buena. “Yo he venido –no dice—a darle vida y vida en abundancia”.

JAIRO LE RUEGA A JESÚS QUE SANE A SU HIJA

(Mt. 9.18-26; Lc. 8.40-56)
21 Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar.
22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,
23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

El Señor no se niega a oír a los necesitados. Tal vez fue uno que se puso en contra de él. Pero ahora, acorralado ante una necesidad terrible y dolorosa. No hay dolor más intenso en un hombre que el dolor de sus hijos. La hija de Jairo estaba ya al borde de la muerte. Me imagino el dolor y la desesperación de este hombre, como esa multitud frente en los hospitales, en las salas de esperar, anhelando una esperanza.

Todos los prejuicios de Jairo se derrumbaron ante el amor de su hija. Y vean, se postró ante sus pies y le rogaba mucho: PON LAS MANOS SOBRE ELLA. La respuesta maravillosa del Señor es acceder a la petición de Jairo. Tal vez lo levantó, lo miró con compasión y le indicó que fueran a su casa. Pero no iba solo.

LA MUJER QUE TOCÓ EL MANTO DE JESÚS

24 Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.
25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

La situación de la mujer era doblemente triste: no sólo padecía una enfermedad molesta que ponía en riesgo su vida, sino que esta situación, por las leyes mosaicas, la marginaba a permanecer sin contacto con la gente. Esto nos dice Levítico 15: 25-27 sobre esta enfermedad:

Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo será inmunda como en los días de su costumbre. Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la impureza de su costumbre.
Cualquiera que tocare esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la noche.

En Lucas 8:46 dice que “Alguien me tocado por que yo he conocido que había salido poder de mi” Y que ella se ocultaba seguramente entre la gente.

¿Por qué el Señor exige descubrir quién le tocó? No es por él sino por ella. Primero, para que delante de la gente informara de su problema “Le dijo toda la verdad”. Y para confirmarle a ella que Dios le otorgaba la petición de su corazón, gracias que tuvo el atrevimiento de creer en alguien de quien “solo había oído”. “Bienaventurados los que no vieron y creyeron, le dijo a Tomás. Entonces le dijo a la mujer: “Hija, tu fe te ha hecho salva”. Pablo le dijo al carcelero de Filipo: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa” (Hechos 16: 30-31). Y agregó: “ve en paz, y queda sana de tu azote”. Qué alegría escuchar de la voz de Dios que nos dice: “Anda en paz, eres libre, eres salvo”. 

35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro?
36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.
37 Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38 Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.
39 Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.
40 Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
41 Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate.
42 Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. (se asombraron con gran asombro, dice el NT interlineal)
43 Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer.

NO TEMAS, CREE SOLAMENTE. El cristianismo antes y ahora ha sido objeto de burla. A Pablo en el Areópago le dijeron (Hechos 17:32): "Ya te oiremos acerca de esto otra vez”. Asombra que el padre y luego la madre no se amedrentaron; siguieron al Señor hasta lo último. El clima ha deber estado electrizado, tenso. El Señor saca a la gente. Los reclamos se debieron oír sobre todo pensando en que las plañideras estaban perdiendo un trabajo. Sin contar a la multitud que lo seguía. La razón de quedarse con los padres y los tres discípulos tenía el objetivo de evitar peligrosa publicidad, pues la meta del Señor era la cruz.

Pero todo valió la pena. La alegría del angustiado padre y de la silenciosa madre debió haber brotado como fuente. Por ello el Señor les “manda mucho (ordenó mucho dice la interlineal) de que nadie lo supiese. NADIE. Y les indica que empiecen su vida normal y pide que le den de comer.

Difícil jornada la del Señor. Y hay tres discípulos que observan de cerca los hechos. Tres que serán testigos importantes en la expansión del evangelio. Tres que observan el poder de Cristo. Todo eso que iban absorbiendo lleva a que Pedro diga posteriormente con firmeza: “Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente”.


ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

Jeremías Ramírez El tema principal de este capítulo 20 es ese periodo de tiempo denominado “Milenio” y que ha sido causa de enorme discusión...