jueves, 27 de febrero de 2014

VIDA SACRA Y VIDA SECULAR


Una desgracia de la iglesia moderna es dividir la vida en dos: una sagrada y otra secular. En la primera están todas las actividades religiosas o eclesiásticas; y en la otra, nuestras actividades cotidianas, pecaminosas o no. Esto nos hace infortunadamente en hipócritas, y ese tipo de vida a la larga nos produce infelicidad. El Señor vino para darnos vida en abundancia, es decir, para ser felices y hacer felices a todos los que nos rodean. Esa es su obra. Y el nos pondrá a realizar tareas eclesiales o no, pero ambas tienen que ser terreno sagrado. Como le dijo a Moisés frente a la zarza. Quita tu sandalias porque el suelo que pisas santo es. Me pregunto si ese cacho de desierto sigue siendo santo hasta hoy o sólo fue santo en ese momento. Yo creo que sólo lo fue en ese momento porque allí estaba Dios. Y donde está Dios, terreno santo es. Si nosotros expulsamos a Dios de nuestra oficina, casas, deportivos, auto, iglesia, esos lugares no son santos, pero si en ellos Él tienen la primacía en las actividades, esos lugar son santos y dedicado a él. Y esa oficina será al mismo tiempo un lugar para ganar dinero y para darle gloria y honra.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

Jeremías Ramírez El tema principal de este capítulo 20 es ese periodo de tiempo denominado “Milenio” y que ha sido causa de enorme discusión...