Jeremías Ramírez Vasillas
El apóstol Pablo, en la Carta a los romanos, 12:2, escribe un pasaje muy revelador y emite un gran consejo:
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".
En otras palabras, lo que nos dice es que no nos acomodemos, a este mundo, Es decir, no te amoldes buscando el confort de este mundo. A.W. Tozer en su artículo El santo debe caminar solo dice que "El punto débil de muchos cristianos modernos es que se sienten demasiado a gusto en el mundo".
Esta actitud elimina el anhelo por el otro mundo, ese que el Señor le dijo a su discípulos que les iba a preparar un lugar. Estamos tan a gusto que no nos queremos ir pero y poco a poco se desvanece el anhelo de buscar una mayor cercanía con Dios, y nos va entrando un desprecio por su voluntad y la cambiamos por la voluntad propia y los valores de este mundo. Los nuevos anhelos son el placer, el confort, antes que el amor y el esfuerzo por agradar a aquel que dio su vida por nosotros.
¿No les parece una actitud enfermiza?
Quizá debiésemos ser reprendidos de la misma manera en que el apóstol Pablo reprendió a los efesios. Ea, despiértate tú que duermes y levántate de los muertos y la luz de Cristo nos va a iluminar. (Efesios 5:14).
Hay que salir de este lúgubre lugar de muertos. Si no nos damos cuenta, pidamos que el Señor unja nuestros ojos con colirio para ver la realidad de este mundo que se hunde en la miseria y el pecado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario