Hebreos 11: 1
La fe es la certeza de
los que se espera (futuro), la
convicción de lo que no se ve (como tantas cosas que no vemos que ahí están)…
Por ejemplo, ese plano en el que Pablo ve ciertas revelaciones y contempla el
tercer cielo (2ª de Corintios 12) …
O esa realidad de seres que acompañan al creyente y a la iglesia, y que se
hacen visibles para el que tiene fe, como Eliseo que ve el ejército de Dios que
está con él, pero su criado no lo ve.
¿Es difícil creer?
Hechos 16:30-33
30 y sacándolos, les dijo:
Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron: Cree en el Señor
Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra
del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
33 Y él, tomándolos en
aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó
él con todos los suyos.
La fe es así de simple, muy simple y está al alcance de todo
ser humano y no se requiere de iniciaciones, revelaciones místicas, ungimientos,
etc. , sin embargo, al mismo tiempo es tan difícil… De lo contrario, la fe
fuera una realidad y se reflejaría en las maravillas en la iglesia y en la vida
cotidiana.
El Señor dijo: Mateo
17:20
“…si tuviereis fe como un
grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada
os será imposible”.
El paso de la incredulidad a la fe es muchas veces un
tránsito sumamente difícil y conlleva otras de un proceso largo.
Muchos creen o no creen…
Marcos 9:27:
“Creo, ayuda mi
incredulidad…”
21 Jesús preguntó al padre:
¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
22 Y muchas veces le echa en
el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten
misericordia de nosotros, y ayúdanos.
23 Jesús le dijo: Si puedes
creer, al que cree todo le es posible.
24 E inmediatamente el padre
del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
O parece que si creen, pero…
Mateo 17
14 Cuando llegaron al
gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:
15 Señor, ten misericordia
de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el
fuego, y muchas en el agua.
16 Y lo he traído a tus
discípulos, pero no le han podido sanar.
17 Respondiendo Jesús, dijo:
!!Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros?
¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.
Pareciera que la poca fe (otra forma en que el Señor se
refiere a la incredulidad) fue un fenómeno con el que se encontró con
frecuencia durante su ministerio.
Pedro, cuando se hundía, le dijo:
Mateo 14: 30-31
30 Pero al ver el fuerte
viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor,
sálvame!
31 Al momento Jesús,
extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué
dudaste?
Y cuando elucubraban sus discípulos…
Mateo 16:6-8
6 Y Jesús les dijo: Mirad,
guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
7 Ellos pensaban dentro de
sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.
8 Y entendiéndolo Jesús, les
dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis
pan?
O ante la manifestación de poder del Señor
Mateo 8:
23 Y entrando él en la
barca, sus discípulos le siguieron.
24 Y he aquí que se levantó
en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él
dormía.
25 Y vinieron sus discípulos
y le despertaron, diciendo: !!Señor, sálvanos, que perecemos!
26 El les dijo: ¿Por qué
teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y
al mar; y se hizo grande bonanza.
Si tuvieres fe como un grano
de mostaza
O de su resurrección
JUAN 20
24 Pero Tomás, uno de los
doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25 Le dijeron, pues, los
otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos
la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere
mi mano en su costado, no creeré.
26 Ocho días después,
estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando
las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
27 Luego dijo a Tomás: Pon
aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no
seas incrédulo, sino creyente.
28 Entonces Tomás respondió
y le dijo: !!Señor mío, y Dios mío!
29 Jesús le dijo: Porque me
has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
Cuanto tiempo estoy con
vosotros y me dices muéstranos al padre
Muéstranos al Padre y nos basta…
Juan 14
8 Felipe le dijo:
Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9 Jesús le dijo:
¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que
me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el
Padre?
Los caminantes de Emmaús…
Juan 24
15 Sucedió que mientras
hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
16 Mas los ojos de ellos
estaban velados, para que no le conociesen.
17 Y les dijo: ¿Qué pláticas
son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
18 Respondiendo uno de
ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en
Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
19 Entonces él les dijo:
¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta,
poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
20 y cómo le entregaron los
principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le
crucificaron.
21 Pero nosotros esperábamos
que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy
es ya el tercer día que esto ha acontecido.
22 Aunque también nos han
asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al
sepulcro;
23 y como no hallaron su
cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes
dijeron que él vive.
24 Y fueron algunos de los
nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él
no le vieron.
25 Entonces él les dijo: !!Oh insensatos,
y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!
Y, por el contrario, se maravilló de la fe de otros…
Le dijo a la mujer griega, sirofenicia de nación, que le
rogó por su hija que tenía un espíritu inmundo: (Marcos 7:29) “Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el
demonio ha salido de tu hija”.
Al centurión que no le permitió al Señor ir a su casa, sino
que le pidió solamente que pronunciara una palabra (Mateo 8:10): “De cierto os digo, que ni aun en Israel he
hallado tanta fe”.
A la mujer que le tocó el vestido para sanar de una larga y
tormentosa enfermedad de flujo de sangre: (Mateo 5:33)
33 Entonces la mujer,
temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se
postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe
te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
La mujer de Pilato
Pero hay otros que se resisten y les gana la incredulidad…
Hechos 26
27 ¿Crees, oh rey Agripa, a
los profetas? Yo sé que crees.
28 Entonces Agripa dijo a
Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.
29 Y Pablo dijo: !!Quisiera
Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy
me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!
Un poco de información para saber quién era este Rey Agripa
Agripa II (27-100),
llamado originalmente Marco Julio Agripa (en latín Marcvs Jvlivs Agrippa) fue
un antiguo gobernante de Judea durante la época del dominio romano.
Bisnieto de Herodes el
Grande, e hijo de Herodes Agripa I que había sido rey de Judea hasta su muerte
en el 44 d. C. (mencionada en Hechos 12). Agripa II se había criado en la corte
del emperador Claudio, pero debido a que tenía sólo diecisiete años cuando
murió su padre, no le dieron el reino que éste tenía. Más tarde, cuando murió
su tío, el rey Herodes de Calcis, le dieron su principado. El rey Herodes de
Calcis se había casado con la hermana de Agripa II, Berenice. Más tarde Claudio
le dio a Agripa II la responsabilidad de nombrar al sumo sacerdote de los
judíos, y cambió Calcis por algunos principados en la Palestina del norte.
Agripa II también recibió el título de rey.
Este rey, (como
leímos) quedó registrado en la Biblia por
su encuentro con Pablo (Hch 25.13-26.32), a quien reconoció de haber estado a
punto de hacerlo cristiano, de no haber sido por las presiones políticas y
familiares.
En excavaciones
recientes en los cimientos del Muro de los Lamentos se han encontrado monedas
acuñadas por Agripa II. Los arqueólogos Ronni Reich y Eli Shukrun concluyen que
el muro fue construido por Agripa II, no por su abuelo Herodes el Grande como
se creía hasta el momento.
Para el carcelero de Filipo al parecer fue un paso rápido y
contundente. De inmediato pide el bautismo, aunque no sabemos qué tanto había
oído. Quizá en su corazón iba creciendo la plantita de la fe y estaba esperando
un elemento, un solo evento que iluminara su corazón… y ese evento llegó.
Otros es un poco más lento…
Felipe y el etíope
HECHOS 8
26 Un ángel del Señor habló
a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de
Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.
27 Entonces él se levantó y
fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los
etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén
para adorar,
28 volvía sentado en su
carro, y leyendo al profeta Isaías.
29 Y el Espíritu dijo a
Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
30 Acudiendo Felipe, le oyó
que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?
31 El dijo: ¿Y cómo podré,
si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
32 El pasaje de la Escritura
que leía era este:
Como oveja a la muerte fue llevado;
Y como cordero mudo delante del que lo
trasquila,
Así no abrió su boca.
33 En su humillación no se
le hizo justicia;
Mas su generación, ¿quién la
contará?
Porque fue quitada de la
tierra su vida. m
34 Respondiendo el eunuco,
dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí
mismo, o de algún otro?
35 Entonces Felipe, abriendo
su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36 Y yendo por el camino,
llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea
bautizado?
37 Felipe dijo: Si crees de
todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo
de Dios.
38 Y mandó parar el carro; y
descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.
No sabemos cuanto tiempo este hombre estuvo cavando en la
mina espiritual hasta que el Señor le manda
Felipe para que le explicara las escrituras llega Felipe y no sabemos
cuánto tiempo estuvo viajando con él has que de pronto ve agua y él mismo pide
el bautismo.
¿Y qué podemos decir
ahora? ¿Qué tan importante es la fe?
Hay tantas necesidades en el mundo que hombre de fe pueden
hacer grandes cosas. Como iglesia del Señor uno de nuestro más caros
distintivos debiese ser la fe. Sin embargo, parece que el signo de nuestro
tiempo es la falta de fe. Como seguidores de Cristo, al menos dejemos la puerta
abierta a la fe. Cuando el Señor le dice a Pedro que eche la red en el momento
menos propicio para la pesca, Pedro le dijo (Lucas 5:5): “Maestro, toda la
noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré
la red”. En tu palabra, echaremos la red.
Una fe que nos lleve a reconocer su autoridad, una fe que
nos lleve a doblegarnos a su autoridad, como leemos en 1 Pedro 5:6: “Humillaos,
pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”.
Y de esta forma ser instrumentos poderosos y útiles de él.
Termino con esta frase que le dijo a Tomás “Bienaventurados
los que no vieron y creyeron”.
Hermanos, creamos. Si la incredulidad nos asedia, hagamos
nuestra esa súplica de los apóstoles (Lucas 17:5): “Señor, auméntanos la fe”.
Y el Señor, que les respondió con una metáfora: “Si tuvieres
fe como un grano de mostaza…” les respondió… a su tiempo. En los hechos leemos
esa respuesta, abundante y generosa.
NOTA
Diccionario biblico:
Candace
(gr. Kandák, tal vez "princesa de los
sirvientes").
Título de la reina de
Nubia o Etiopía* (Hch. 8:27), cuya capital estaba en MeroN, a unos 208 km
al norte de Khartum y entre la 5a y la 6a cataratas delNilo. Estrabón, Dion Casio y Plinio dan los títulos
de varias reinas meroíticas como
Ka(n)take o Ka(n)dakit. Descubrimientos
recientes en el
cementerio real de
Nubia (en MeroN y Barkal) indican que la reina mencionada en los Hechos era
Amanitere (cuyo título aparece en un cartucho como Kntky, "Candace") y
que reinó desde el 25 d.C. hasta el 41 d.C.
Un eunuco de su corte (ya fuera judío de
nacimiento o prosélito), que había ido a Jerusalén para asistir a una de las
fiestas judías, se convirtió al cristianismo mediante la obra evangelizadora de
Felipe (vs 26-39).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario