lunes, 1 de agosto de 2016

LA PACIENCIA


Paciencia s. f.
1   Capacidad de sufrir y tolerar las adversidades con valor y sin quejarse.
2   Capacidad de esperar con tranquilidad una cosa que tarda. impaciencia.
3   Capacidad para realizar una actividad o un trabajo difícil, pesado o minucioso con perseverancia: es un hombre muy mañoso y con mucha paciencia, por eso se le dan bien los trabajos manuales.

LA PACIENCIA es la actitud que lleva al ser humano a poder soportar contratiempos y dificultades para conseguir algún bien. De acuerdo con la tradición filosófica, "es la constancia valerosa que se opone al mal, y a pesar de lo que sufra el hombre no se deja dominar por él”
Dicha palabra proviene del latín pati, que significa sufrir. El participio patiens se introdujo al castellano como paciente (en los hospitales) que significa "el que sufre".
Aristóteles en sus Éticas alude a esta virtud como el equilibrio entre emociones extremas o punto medio: metriopatía. Con ella se consigue sobreponerse a las emociones fuertes generadas por las desgracias o aflicciones. Para ello es necesario un entrenamiento práctico ante el asedio de los dolores y tristezas de la vida, una poliorcética, que fue desarrollada por filosofías posteriores, en particular el Estoicismo, cuyo principal pensador es Epicteto, un pensador romano.
La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Es la virtud de quienes saben sufrir y tolerar las contrariedades y adversidades con fortaleza y sin lamentarse. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que piensan que a las cosas que no dependan estrictamente de uno hay que darles tiempo.

LA PACIENCIA EN EL CRISTIANISMO

Según la Nueva Concordancia Strong Exhaustiva, paciencia viene de la palabra en griego makrodsumía. Makrós (que significa largo, lejos, apartado) y Dsumos (que significa pasión, ira, furor, ardor).

Podemos decir entonces que la paciencia es la cualidad de resistir con firmeza, con la confiada expectativa de un fin deseado, a pesar de las dificultades, del desánimo y de las circunstancias desalentadoras y, a menudo, del  sufrimiento. 

En el cristianismo, la paciencia es una de las virtudes valiosas de la vida. La verdadera paciencia (no tolerancia) es fruto del Espíritu Santo. En las épocas de persecución, los cristianos demostraron el altísimo nivel de paciencia que había en ellos.

Paciencia. QUE HACER. LECCIÓN

La paciencia es un rasgo de carácter que nos permite pasar por situaciones caóticas sin derrumbarnos, nos permite educar a nuestros hijos sin gritos y nos permite aceptar a los compañeros de trabajo sin deprimirnos, entre muchas otras cosas.

Es importante notar que paciencia no significa sólo esperar hasta que cambie la situación o hasta que alguien más haga lo que tiene que hacer. Es muy fácil, y parte de la naturaleza humana también, el culpar a alguien más de todo lo negativo que nos sucede. Paciencia es la cualidad de tolerar o soportar dolor o dificultades sin quejas expresas o pensadas.

La paciencia se hace evidente en tres circunstancias específicas:
·      el simple paso del tiempo,
·      la perseverancia y
·      la actividad correcta en el momento correcto.

Paciencia en momentos lentos
¿Le ha tocado desesperarse con la burocracia de ciertas instituciones? ¿Ha tenido la “oportunidad” de esperar largo tiempo en líneas para poder ser atendido? ¿Ha tenido que atacar el aburrimiento propio o de sus hijos en viajes largos? Son momentos todos en que la paciencia debe derrotar al desasosiego.

Debemos entender que la “burocracia” no es mala por sí misma, de hecho fue introducida en la ciencia administrativa como un elemento de organización y control. Sin ese molesto “papeleo”, pronto una organización no sabría dónde estuvieron sus ingresos, cómo reproducir un proceso particular en ausencia del actual dirigente, o cómo controlar los gastos. Entendamos entonces que la burocracia tiene una razón de ser y seamos amables cuando tratemos con ella.

Aparte de comprensión también podemos usar la creatividad y convertir los momentos de espera en momentos útiles. Lleve con usted un libro o alguno de sus pendientes (hoy en día puede acarrear hasta una computadora en un portafolio) la siguiente vez que tenga que enfrentarse a la burocracia, a la línea del banco, a la sala de espera del médico, a un viaje, etc. Invente juegos con sus hijos con palabras, números, etc.

La gente de campo sabe que el tiempo entre la siembra y la cosecha no es de haraganería, es un tiempo para fertilizar, desyerbar, arreglar maquinaria, etc. Hay que sacar ventaja de ese aparente “tiempo muerto”.

Paciencia como perseverancia.
Se cuenta que Robert Bruce derrotó a los ingleses para liberar a su patria, Escocia, de su yugo, pero sólo después de muchas y dolorosas derrotas. Siempre tuvo la paciencia de asimilar la derrota, levantar un nuevo ejército, luchar nuevamente, ser derrotado, asimilar la derrota, etc. Un ciclo que no se interrumpió sino hasta que logró la victoria final y pudo reinar en Escocia.

Esto lo podemos aplicar, tanto a este Rey, como a un equipo de fútbol que luego de derrota tras derrota, persevera hasta lograr el campeonato, al estudiante que finalmente logra titularse, o al empleado que finalmente es reconocido como “siervo fiel”.

Escribe Edward Allan que “un informe de noticias presentó la historia de una joven mujer recién casada que sufrió una lesión cerebral grave en un terrible accidente de automóvil. Después de varias semanas en coma, poco a poco recuperó la conciencia, pero pronto se hizo evidente que sus recuerdos recientes habían sido borrados. Ella reconoció a sus padres, pero cuando su marido entró en la habitación preguntó, "¿Quién es él?" Ella lo ignoró e incluso rechazó sus intentos de acercarse a ella. Finalmente llegó a aceptar el hecho de que se había casado con él, pero estaba claro que no tenía memoria de su historia común. El marido escogió el camino de la paciencia. Permaneció dedicado a ella, la cuidó en su convalecencia, y finalmente la llevó a su casa, que ella había decorado con su estilo único. La vida fue difícil para ellos, porque tuvieron que conocerse de nuevo. La terapia les ayudó a superar algunos períodos difíciles. Pero debido a que el marido se había comprometido con su esposa "en la enfermedad y en salud", se mantuvo paciente en la relación a pesar de las dificultades y penurias que tuvo que soportar”.

Paciencia como actividad correcta en el momento correcto
Cuando “tenemos el tiempo encima” tendemos a desesperarnos, nos irritamos, gritamos y generamos un caos peor sin lograr resultado alguno. Este también es un momento para la paciencia. Nuevamente no se trata de esperar una solución “caída del cielo”, si bien podemos orar y pedir ayuda divina, lo cierto es que también tenemos que enfrentar el problema. Gedeón, David, y otros personajes de la Biblia que recibieron ayuda de Dios, aún tuvieron que marchar a la batalla.

Los tripulantes del Apolo 13, cuando este sufrió una avería, hubieran podido darse de topes en las paredes, maldecir la misión, rasgar sus trajes y aún así seguir con el mismo problema. Ellos tuvieron paciencia para solicitar ayuda, para comentar las alternativas y trabajar en la solución de mejores probabilidades aún cuando el tiempo se iba de entre sus manos. Ellos hicieron lo correcto con paciencia.

FUENTE DE LA PACIENCIA.

Todos los seres humanos con disciplina pueden desarrollar la paciencia, pero la buena noticia para el cristiano es que para lograr este rasgo de manera sobrenatural, tenemos la ayuda del Espíritu Santo. Gálatas 5:22 dice que la paciencia es uno de los frutos del Espíritu Santo. No estamos solos, oremos a Dios por que su Espíritu more en nosotros y seremos recompensados con este fabuloso rasgo del carácter de Cristo: la Paciencia.

Makrodsumía se refiere a esperar el tiempo suficiente antes de expresar enojo o ira.  Solo Dios produce la verdadera paciencia y es a través de los frutos del Espíritu Santo.  Es una cualidad de Dios.  Abarca constancia, poder de permanencia, longanimidad, soporte, aguante, clemencia, temperamento largo.

o   Debemos ser como Dios, pacientes los unos con los otros para evitar riñas y contiendas.
o   El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad. Proverbios 14:29
o   El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla. Proverbios 15:18

La Biblia nos dice que debemos:
·      Regocijarnos cuando estemos en tribulación.
o   Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;  Romanos 5:3-4
o   Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago 1:2-4

·      Soportarnos los unos a los otros en amor.
o   Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, Efesios 4:1-2

·      Vestirnos con paciencia, como escogidos de Dios.
o   Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; Colosenses 3:12

·      Seguir la paciencia.
o   Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. 1 Timoteo 6:11

·      Tener paciencia para hacer la voluntad de Dios y obtener sus promesas.
o   porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Hebreos 10:36

·      Despojarnos del pecado y correr con paciencia y gozo la carrera que tenemos por delante.
o   Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos,  despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

·      Para terminar hermanos
o   …añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 2 Pedro 1:5-7
o   Y oremos para que …el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo. 2 Tesalonisenses 3:3


CONCLUSION

La paciencia es un RASGO PODEROSO en el carácter del cristiano PARA TESTIFICAR QUE “CRISTO VIVE EN NOSTROS”

La paciencia e impaciencia son fácilmente perceptibles.
En la impaciencia, nos estrujamos las manos, sudamos, bailamos o nos movemos o movemos una pierna, hacemos gestos, tensamos los músculos, mascullamos palabras o decimos palabras ofensivas, y somos presas de sentimientos negativos Y nos lleva a hacer actos irracionales e impulsivos que pueden generar problemas o terminar en una desgracia. 

En la paciencia, estamos tranquilos, nuestro habla es afectuosa y positiva, tratamos de tranquilizar a los demás, damos palabras de aliento y trabajamos con ánimo y aliento, incluso cuando parece que todo está perdido. Tenemos sentimientos positivos.

Solo dos ejemplos:
·      Pablo y Silas cantando en la cárcel
·      Pablo en el barco rumbo a Roma

Esta semana choqué y destrocé mi auto. Y el Señor me está regalando un curso intensivo de paciencia. Soy un alumno difícil y él tiene que usar métodos radicales conmigo, pero en medio de ellos, veo su paciencia y su amor para conmigo.

Hermano, ¿eres paciente o impaciente? Si eres impaciente, este es el momento de someternos bajo la poderosa mano de Dios; créanme, no es necesario llegar a los cursos intensivos.

No enfrentamos el futuro sombríamente en espera del final, sino más bien miramos hacia el futuro, basados en las promesas de Jesús. Podemos soportar cualquier cosa, con paciencia, porque sabemos que todo lo que esperamos en Su nombre nos llevará a la gloria.

martes, 26 de julio de 2016

¿QUIERES UNA VIDA DE ÉXITO?


INTRODUCCIÓN

Desde hace algunos años ha proliferado las doctrinas sobre la autoayuda, con la promesa de alcanzar una vida de éxito. Al respecto se ofrecen cada día cursos, maestrías y una infinidad de libros inundan las librerías y los centros de autoservicio. Aunque no hayamos leído nada al respecto, algunos títulos de libros no son familiares porque aparecen expuestos en todas partes.

La autoayuda se define como: Ayuda que una persona se presta a sí misma, basada en técnicas de psicología efectiva y superación personal, para controlar la ansiedad, recuperar la autoestima, desarrollar la personalidad, lograr el éxito profesional, etc.

El propósito no parece malo, pues el hombre del siglo XX de pronto se siente perdido, vacío, sin sentido. La filosofía existencialista (cuyo máximo exponente fue el pensador francés Jean Paul Sartre) hizo un retrato fiel de la situación espiritual de la generación de posguerra, una generación desilusionada por los horrores de las grandes guerras. Aunque esta sensación de vacío parece ser indisociable del ser humano, pues un pasaje no dice que Jesús veía a esas masas que andaban detrás de él como “ovejas sin pastor”. Lo mismo veía Pablo en Atenas. Nos dice Hechos 17:16: “Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría”.

Fue en esa época de posguerras que surgieron estos temas, muchos de ellos emanados de las religiones orientales, tratando de dar respuesta a una necesidad humana de crear sentido, como dice el titulo del libro de Víctor Frankl: El hombre en busca de sentido, un psiquiatra que estuvo preso en los campos de concentración nazi.

Y se convirtió esto en un gran negocio por que, como dice el escritor Aldous Huxley: "No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación".

Un periodista español escribió sobre este tema:

LA VERDAD SOBRE LA AUTOAYUDA

“A lo largo de la última década se ha multiplicado exponencialmente el número de personas interesadas en conocerse mejor y potenciar su inteligencia emocional. Y como consecuencia directa ha emergido con fuerza un nuevo sector profesional: el de la autoayuda. Debido al malestar generalizado, no solo se ha puesto de moda, sino que se ha consolidado como un negocio muy lucrativo. Cada vez hay más espacios en los medios de comunicación orientados a dar cobertura a estas nuevas necesidades y motivaciones emergentes. Y en las librerías comerciales, esta sección ya ocupa una parte significativa. De hecho, están aflorando "expertos" en el tema por todas partes. Hoy en día, todo el mundo conoce lo que es el coaching, aunque muy pocos saben exactamente para qué sirve”.

EL PAÍS, Borja Vilaseca, 16 de octubre 2011

Y yo me pregunto ¿a todos ellos, qué les podemos decir ? O incluso, ¿cómo podemos nosotros mismos, cuando nos sentimos así, vacíos a pesar de faltar los domingos a la iglesia, cambiar nuestra situación?

Hace poco, al abrir mi Biblia, mientras oía de fondo el ruido de las olas del mar, mis ojos cayeron sobre el Salmo 1, y de súbito el mensaje me sacudió. Fue como darme cuenta de algo que durante mucho tiempo ha estado ahí y no lo había visto. ¿Cuántas veces he leído este Salmo? Muchas.

Quizá había en mí el eco de un consejo de Jorge Werber que aparece en su libro Plenitud de vida, en que dice que más que leer mucho había detenerse en los pasajes que está uno leyendo y meditarlos.

Creo que este consejo aplica a la lectura de Biblia. Leer muy despacio, como si bebiéramos un vaso de agua fresca, y nos detenemos a paladear cada trago.

Fue así que leí este Salmo y el Señor tuvo a bien revelarme un mensaje importante, un secreto importante, una revelación. Un mensaje poderoso para dotar de SENTIDO AL SER HUMANO. De verdadero sentido. 

SALMO 1
1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores (Que se burla de una persona de manera cruel y humillante) se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.

Qué nos dice este maravilloso Salmo. Leído superficialmente como yo lo leía, algo que teóricamente ya sabemos. Muchos sabemos de esa forma que la fuente confiable y verdadera para darle sentido a la vida humana está en nuestra relación con Dios y en sus enseñanzas, aunque en la práctica no lo hayamos descubierto.

Algunas versiones traducen VARON como Persona. Entonces leeríamos que toda aquella persona que no oye el consejo de malos (esas vocecillas que nos invitan a aprovechar el momento para nuestro deleite), que no hace lo que todos hacen (transar cuando hay oportunidad, por ejemplo),  ni tampoco se reúne, hace complicidad, con los que burlaban de manera cruel y humillante de los demás, ni se deleita con ellos en estas cosas, sino que en la LEY DE JEHOVÁ, es decir, en la palabra de Dios, en las enseñanzas del Señor, está su delicia… este, nos dice, es BIENAVENTURADO. Es decir, feliz, afortunado, muy afortunado. Su vida es entonces una maravilla, está resuelta para bien, aunque tenga dificultades, estas no lo apachurran, lo medran. Incluso puede cantar en las peores circunstancias, como Pablo en la cárcel de Filipo.

Me llama la atención una palabra que creo es la clave de esta bienaventuranza: la palabra DELICIA. Esto es más que un acto mecánico, un acto obligado, un mero cumplir, sino algo que hacemos con mucho gusto, como cuando vamos a la playa o a un día de campo con amigos, familiares o hermanos… Allí encontramos nuestra DELICIA, es algo muy grato.

Nos dice el Salmo que es bienaventurada la persona que con esta actitud abre la palabra de Dios y al leerla es como si probara un bocado de un pastel riquísimo, una extraordinaria cucharada de miel. Y lo mismo encontraría haciendo la voluntad de Dios, un deleite supremo.

Sin embargo, confesemos que muchas veces leemos la Biblia como los niños cuando hacen la tarea y quieren ir a jugar o ver la televisión. Nosotros, cuando empezamos a leer la Biblia nos da sueño, y a duras penas logramos leer un capítulo y cerramos de inmediato diciéndonos “ bueno, ya cumplí”. Tenemos que admitir que NO es un deleite. Otras veces, simplemente nos olvidamos de la Biblia y la abrimos hasta que llegamos a la iglesia. Un manjar guardado en el refrigerador no lo dejamos hasta el domingo. Tan pronto llegamos a casa, nos lo devoramos.

Nos es más deleitoso un programa de televisión, una película, un espectáculo, un partido de futbol… eso que definimos con el genérico, “gustos”. Asimismo, darle gusto al pecado que como fruta prohibida se nos presenta como un fruto apetitoso. Nadie pecaría si este tuviese un aspecto desagradable.

Muchas veces la Biblia tiene el sabor como de una medicina, buena, pero nada agradable. Y lo mismo, obedecer sus ordenanzas como perdonar, amar a los enemigos, poner la otra mejilla, etc.

En contraste, leemos esto en los Salmos:

En el Salmo 119:103:
!!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.

Y en el Salmo 19: 8-10
Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

Pero, ¿cómo hacer que su palabra y la obediencia a la palabra sea una experiencia dulce, deliciosa, gratificante?

La única vía es la experimentación. Primero, hay que conocer sus mandamientos y luego aplicarlos. De esta forma iremos comprobando que es realmente deleitosa. Para saber si alguna fruta o platillo es delicioso, hay que probarlo. Y algunas circunstancias son muy favorables para encontrar el deleite de la palabra.

¿Saben cuándo nos saben mejor los alimentos?... Cuando estamos hambrientos. Y el agua es más rica cuando estamos sumamente sedientos. Por eso para el Salmista era dulce la ley de Dios pues en un pasaje nos dice como buscaba a Dios (Salmo 42:1) “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.”

Pensemos en estas experiencias: ¿A qué le supo la revelación del evangelio al carcelero de Filipo? Seguramente para él fue algo maravilloso. Lo mismo para el Etíope. No entendía nada. Felipe le revela el sentido y él eunuco se convierte y pide con alegría seguramente ser bautizado. Para los discípulos que iban en el camino de Emmaús nos dice que “Ardía su corazón”, seguramente de una manera grata y hermosa, cuando el Señor se las iba explicando.

Cuando abrimos nuestra vida, nuestro corazón plenamente para recibir esta palabra, es entonces que descubrimos su belleza y su dulzura. Es una de las experiencias más importantes en la vida del hombre. CS Lewis la descubrió una noche de angustia y entregó su vida al Señor. Hace poco vi la historia de un hombre que recibe un recado de una joven en un aeropuerto y exclama, poco después en una sesión de un grupo de AA que esta joven, casi niña, le vino a revelar un mensaje que ha limpiado su alma y recita las palabras del evangelio: “De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza (Mateo 21:16). Para él fue muy dulce esta revelación.

Entonces, para aquella persona que la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche el resultado es este:

3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.

¿Cómo es un árbol plantado junto a las agua? Es un árbol que tiene asegurada su supervivencia. Una página de internet sobre botánica nos dice:

Para comprender la importancia que el agua tiene para las plantas podemos observar el tipo de vegetación existente en zonas con abundante precipitaciones y el tipo de vegetación existente en zonas con pocas precipitaciones. Veremos que a medida que la presencia de agua disminuye, lo mismo sucede con la vegetación.

... de Importancia: http://www.importancia.org/agua-para-las-plantas.php

Así son los que se deleitan leyendo y haciendo la voluntad de Dios. Directamente del cielo reciben la savia divina, esa agua que Jesús le dijo a la Samaritana que nunca más tendría sed.

Un árbol sin agua morirá irremediablemente tarde o temprano. El ser humano, sin Dios, igualmente perece espiritualmente. En el evangelio del Juan 15:5 el Señor usa una metáfora poderosa: La vid y los pámpanos. Dice: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto” Y remata: “…porque separados de mí nada podéis hacer”.

Y este mismo pasaje nos deja en claro cuál es el riesgo de creer a la ideología de la autoayuda:

Repasemos el concepto:
 Ayuda que una persona se presta a sí misma, basada en técnicas de psicología efectiva y superación personal, para controlar la ansiedad, recuperar la autoestima, desarrollar la personalidad, lograr el éxito profesional…”

Y la pregunta que surge es: ¿Podemos ayudarnos nosotros a nosotros mismos? ¿Podemos salvarnos a nosotros mismos? Ellos dicen que sí. Pero ¿cómo aceptar esto como verdadero si somos los humanos maestros consumados en el autoengaño?

1El autoengaño.
“Son mentiras que nos decimos a nosotros mismos para no pensar en las consecuencias ni en la responsabilidad de ciertos hechos por nosotros mismos hemos causado.  Por ejemplo: “La gente en esta oficina si es envidiosa, cada rato me critican”, y va uno a ver en el fondo, es que es un mal trabajador, llega tarde, y además hace las cosas a medias.  No hay nadie que acepte para sí mismo que es un mal trabajador, generalmente está convencido de que él es la víctima.  Miremos otro ejemplo: “Juan, que pasa, hace días que le dije que necesitaba eso rápido”.  A lo que Juan en vez de pensar que se ha demorado haciendo el trabajo, sencillamente piensa para sí mismo que el patrón es un explotador.

Fuente: http://www.descubresubconsciente.com/2010/04/que-es-la-mascara-de-la-personalidad.html#sthash.Q3ZI1Aj5.dpuf

Esta inclinación generalizada del ser humano ya la había declarado contundentemente el profeta Jeremías:

En jeremías 17: 9
Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

No, nosotros no podemos ayudarnos a nosotros mismos. Es cierto que una actitud positiva puede darnos un sesgo de honestidad, de sinceridad, y evitar así muchos problemas, pero pronto descubrimos que hay límites, que no podemos llegar a fondo. Hay ahí, en el fondo, algo imposible de quitar, un cochambre imposible de arrancar.

Salmo 19:12
¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.

El riesgo de las teorías de la autoayuda es que nos llevan a un naufragio inminente. En el mejor de los casos podemos darnos cuenta que no nos podemos ayudar. Y este momento de oro es cuando podemos exclamar como en el Salmo 51:1-10:

1 Ten piedad de mí, oh Dios…
2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.
3 Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.
4 Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
5 He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.
7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.
8 Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.
9 Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.
10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.


Estas teorías entonces nos engañan diciendo que nosotros mismos podemos ser nuestros salvadores. Es como decirle a quien no sabe nadar que confíe en sí mismo. Por ello frente a muchas playas hay unos jóvenes montados en casetas observando el mar.  Tan pronto, alguien, con exceso de autoconfianza va más allEsta misma ano orir. con exceso de autoconfianza va mien no sabe nadar que confositiva nos puede evitar muchos problemas, un sesá de sus límites y pronto estará en riesgo de morir.

En la Biblia tenemos muchos ejemplos de las dos situaciones. Tratando de hacer las cosas sin Dios y con Él.
1.     Moisés antes del llamado (fracaso) y después de la zarza ardiente;
2.     Pablo persiguiendo a los Cristianos (fracaso) y después del camino de Damasco;
3.     Pedro durante la vida del Señor (hundimiento en las aguas y negación) y después de Pentecostés…

Cualquier atleta olímpico sabe que hay límites, aunque se rompan los records olímpico con frecuencia. El hombre no puede sobre ponerse por sí mismo al pecado. Pablo lo decía con claridad en Romanos 7:19: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”.

Quisiera terminar con este pasaje del profeta Jeremías:

Jeremías 17:7-8
Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.
Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Seamos pues árboles a la orilla del Río de Agua viva. Este es el secreto de una vida de éxito, de éxito espiritual, de éxito social, de éxito existencial.

El Señor les bendiga y les guarde.

miércoles, 13 de julio de 2016

PARANOIA REVERTIDA



Ante los hechos funestos que suceden en el mundo y en México, yo he pasado por severas crisis de miedo. Y sin darme cuenta se me ha vuelto una paranoia, pese a que cada vez más busco al Dios y a su reino. Pero, ¿cómo vencer este miedo irracional? ¿Debo ir al psicólogo? Y este miedo ha hecho que sin darme cuenta todas mis acciones a su derredor. Camino por las calles eligiendo los sitios seguros, compro sólo en sitios que verifico son seguros, no voy a hoteles que me parecen poco fiables, ni siquiera asisto a ciertas actividades porque pienso que hay algún riesgo.
    Leyendo en el Pan Diario encontré una dura respuesta de Dios a este problema. Dice en el fragmento que me sacudió: “Una persona realmente paranoica organiza su vida alrededor de una perspectiva común del miedo. Todo lo que sucede alimenta ese temor. La fe obra de manera inversa. Una persona con fe planifica su vida alrededor de una perspectiva común de la confianza; no del miedo”.*
    De modo que, concluye al autor de esta meditación, con una nueva definición de fe: La fe es “paranoia invertida”. Y remata: “Si alimentas tu fe, tus temores morirán de hambre”. ¡¡¡Gloria a Dios!!!

*Lectura correspondiente al 14 de julio de 2016.

UN VIAJE PROMETEDOR DE PABLO


 ¿Qué haría usted si en su próximo viaje le dijeran que a dónde va le esperan problemas y prisión? ¿Iría? Seguramente no. Nadie quiere tener problemas.

Cuando yo viajo a algún lugar trato de investigar lo más posible para prevenir cualquier problema por nimio que sea. Hace poco me acorde del apóstol Pablo que cuando iba a ir a Jerusalén le advirtieron que allí no le esperaba un hotel de 5 estrellas, sino que le esperaban muchos problemas y tormentos. Él contestó categórico,:

Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
HECHOS 20: 22-24

En nuestro próximo viaje pensemos en esto y vayamos sin temor, sobre todo si el viaje tiene como fin extender el evangelio.

martes, 12 de julio de 2016

HUMILDAD VERSUS SOBERBIA



Bueno me es haber sido humillado para que aprenda tus estatutos
Salmos 119: 71

DEFINICIONES:

Humildad:
Es la característica que define a una persona modesta, alguien que no se cree mejor o más importante que los demás en ningún aspecto. Es la ausencia de soberbia.

Consiste, no en rebajarse de la propia condición, sino en reconocer lo que somos, nuestra limitación esencial, los propios límites, circunstancia que, según la moderna psicología, es el fundamento indispensable del equilibrio psíquico y la madurez humana.

Soberbia (Del latín superbĭa)
La soberbia es definida por la Real Academia Española (RAE) como el apetito desordenado de ser preferido a otros. El concepto puede asociarse a la altivez, el engreimiento, la presunción y la petulancia. La soberbia implica la satisfacción excesiva por la contemplación propia, menospreciando a los demás. El soberbio se siente mejor y más importante que el prójimo, a quien minimiza de forma constante. Por eso se comporta de manera arrogante y suele generar rechazo entre el resto de la gente.


Por eso dice Proverbios:
Proverbios 11:2
“Cuando llega la soberbia,  llega también la deshonra…”

Y reafirma:
Proverbios 16: 18
“Antes del quebranto está a soberbia…”

En cambio la humildad puede generar esta actitud:
Proverbios 12:23
“El hombre cuerdo encubre su saber…”

Proverbios 16: 19
“Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir el botín con los soberbios”.

La humildad es bien vista por el Señor:
Salmos 51:17
“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.

Lucas 22: 24-28 “… y el que dirige como el que sirve”

Y la advertencia de Dios es contundente:
Mateo 23:12
Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

1P 1:6
“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que el os exalte a su debido tiempo”

La humildad, siguiendo uno de los conceptos que se mencionó al principio, es el reconocimiento de nuestros límites, es decir, de nuestras capacidades, pero también de nuestra ignorancia, de nuestra impotencia, de nuestra dependencia a muchas cosas. Dependemos de muchos para vivir y es un gesto de humildad reconocer esta dependencia. Nadie es absolutamente independiente.

Dice el apóstol Pablo una definición de humildad que me gusta mucho:
Romanos 12:3
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.

La fe es pues el fiel de la balanza.

En este sentido podemos decir,
Marcos 9:24 “Creo, ayuda a mi incredulidad”.
O
Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

O:
Mateo 14:30
“Señor, sálvame”

Dijo Pedro cuando se hundía al caminar en el agua

O
Hechos 3: 6
“No tengo oro ni plata pero lo que tengo te doy: en el nombre…”

Somos poderosos, si Dios opera en nosotros; somos vulnerables, débiles, medrosos, si somos nosotros en quien confiamos.

Salmo 23
“Aunque ande en sombra de valle de muerte no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo”

Y regresamos al versículo inicial:

“Bueno me es haber sido humillado para que aprenda tus estatutos”
Salmos 119: 71

¿Hemos sido humillados por cualquier circunstancia? Que eso nos empuje a buscar más al Señor, a crecer en fe, en dependencia de él para que podamos decir: “Cristo vive en mí”. Pablo pudo hacer grandes empresas, enfrentar retos difíciles, sentencias de muerte y cárcel, gracias a que Cristo vivía en el y era su fortaleza.

Lutero compuso su himno “Castillo fuerte”, basado en los Salmos 18:2, 91:2, 144:2, 31:3. “Porque tu eres mi roca y mi castillo.

Un maestro de la humildad que prendió en la más prestigiosa universidad fue José (Génesis 37):
·      Rechazo de sus hermanos (primaria)
·      Vendido por sus hermanos (secundaria)
·      Esclavo de Potifar (preparatoria)
·      Reo del imperio egipcio (universidad)
·      Titulación con honores: Consejero del Faraón.

Génesis 41:16
“No está en mí; Dios será el que de respuesta propicia a Faraón”.

Génesis 41:46
“Era José de edad de 30 años cuando fue presentado delante del faraón”.

Preguntas
¿Cuántos años estuvo en su duro entrenamiento? Quizá 20 ó 15.
¿Cómo fue capaz de gobernar si gran parte de su vida fue esclavo (mayordomo porque Potifar vio que Jehová estaba con él Génesis 39:3) y reo.

No nos sintamos despreciados de Dios si somos humillados, y más cuando sea por nuestra soberbia. Usemos esos momentos para ponernos en orden con el Señor.

Salmos 119: 71
 “Bueno me es haber sido humillado para que aprenda tus estatutos”

lunes, 11 de julio de 2016

LA IMPORTANCIA DEL AMOR DE CRISTO EN NUESTRA VIDA




Dice Romanos 8:39 que “…ni ninguna otra cosa creada nos podrá SEPARAR del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”

No dice que nada malo nos vaya suceder, ni que ya no pasaremos penurias, ni tampoco que la vida será más fácil, sólo que ni potencias terrenas o celestes, catástrofes o problemas, graves enfermedades ni lo muy grande o muy profundo o lo muy ancho nos va a separar de su amor.

Esto me lleva a una pregunta ¿Por qué es tan importante el amor de Cristo? ¿Por qué el amor de Cristo hacia nosotros es puesto como el eje en esta Carta?

Primero entendamos qué es el amor. Si nuestros padres nos aman nada nos va a faltar, cuidarán de nosotros, nos alimentarán, procurarán un techo y un abrigo, la mejor educación. Si no nos aman, como sucede con muchos niños, entonces seremos abandonados, maltratados, olvidados. O como los romanos, sin reconocimiento de un padre, sumiendo al niño en la desgracia.

Lo mismo sucede con una pareja. Si el esposo ama a su esposa, hará todo lo posible para darle todo lo que necesita, además de cuidado, protección, compañía, consuelo, escucha, etc.

Y en el plano que lo pongamos, vemos el mismo fenómeno ya sea entre amigos, entre hermanos, entre compañeros de trabajo. Podríamos aseverar que el mundo se mueve para bien gracias al amor. El amor de un médico a sus pacientes, un maestro a sus alumno (el gran educador brasileño Paulo Freire decía que la enseñanza es un acto de amor), un comerciante hacia sus clientes, un patrón hacia sus obreros. Es decir, si cualquier relación humana tiene como fundamento de unión el amor, todo fluye y hay armonía. Todo se pervierte cuando lo que liga esa unión es cualquier otra cosa. Entonces el otro es simplemente un objeto de explotación y engaño.

Y es tan importante el amor o sentirnos amados que los seres humanos hacen muchas cosas para lograr ser amado. Decía un escritor que todo su trabajo lo hacía para ser amado. Los artistas, si no reciben el aplauso, se sienten triste, su público ya no los quiere, y es como una droga esta necesidad de sentirnos amados, aunque nosotros nos hayamos hecho incapaces de amar.


¿Quién es Cristo?

Nos dice la Biblia que Cristo no sólo fue un ser humano extraordinario, un gran profeta (como muchos judíos creían), que vivió en un tiempo determinado, en un país del medio oriente, sino que Él es el responsable de la creación y del equilibrio del mundo, es decir, de que salga el sol, de que las plantas den frutos, de que haya aire respirable, es decir, de su frágil equilibrio. Veamos que nos dice Colosenses.

Colosenses 1:
15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

Pero además, dado que el pecado, es decir, esa enfermedad que tortura a la humanidad no era posible que el hombre hubiese podido paliar sus efectos a través de obedecer fielmente una norma, una ley, que de seguirla en ser humano encontraría equilibrio y salud. Sin embargo, debido a la debilidad e incapacidad humana era imposible de alcanzar, él vino a la tierra y dio su vida para hacernos capaces de vivir sin el yugo terrible del pecado al sujetarnos a “La ley del Espíritu”.

Romanos 5: 8
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Este sacrificio trajo, como dice Romanos, una ley a la cual el ser humano puede acogerse y encontrar salvación a la lepra del pecado. Esta ley es la Ley del espíritu. Y todo ello, simplemente, porque amó de tal manera al mundo que dio su vida por todos, dejando pues la puerta a para todo aquel quien el crea tenga vida eterna, es decir, es la fe la que permite que la ley del espíritu entre en nuestra humanidad y nos devuelva la vida.

Es decir, Cristo es el responsable de la creación y del equilibrio de todo lo que existe, incluyendo a las moscas y a los gusanos y de que su poder y delicadeza entre en el ser humano y le de una vida nueva… y concluida la existencia en este planeta, lo dote de un cuerpo nuevo apropiado para vivir en una circunstancia diferente, en un mundo diferente, el nuevo mundo de Dios.

Llegar a esta nueva existencia depende de su amor. Por ello es tan importante no estar separados de su amor. Y Pablo nos asevera que nada nos puede separar de su amor una vez que estamos ligados a él, ni nosotros mismos.

A dónde sea que vayamos, el va con nosotros y a través de su espíritu nos guía y redarguye. No dejemos que tarde en curarnos.

¿Y si nos dejamos curar?
Mi pequeña traía un problema en su pie. Y cuando nosotros o los médicos querían curarla, simplemente no se dejaba. Tuvimos que emplear métodos rudos para lograrlo.

Así pasa cuando nuestro Señor no puede darnos paz, descanso, vigor, armonía, pues no nos dejamos curar. Y hay veces que entonces emplea métodos rudos, y es sólo cuando estamos en problemas graves que clamamos a él. Y ahora sí dejamos que tome las cosas en sus manos.

Pero qué necesidad de llegar a tales extremos. Hermano, ahora, ahora es el momento de humillarnos bajo su poderosa mano y que en un proceso a veces lento de rehabilitación vaya enderezando nuestros pies torcidos…


ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

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