miércoles, 19 de agosto de 2015

PREDICACIÓN



En hebreo la palabra predicación se dice Charaz, que significa “enhebrar perlas”. Una buena disertación de un orador o un maestro es entregar perlas a sus oyentes, sobre todo cuando la disertación, la charla, la proclamación es de la palabra de Dios. Quizá por ello en Romanos escribe el apóstol Pablo:

Romanos 10:15 
¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

Pero si predicación de la verdad es "enhebrar perlas", hay que tener cuidado de quienes parecen que enhebran perlas pero es todo lo contrario.

Lucas 12. La levadura de los fariseos
1  En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.
2 Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.
3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.

Jesús enfatiza la levadura de los Fariseos la cuál califica de "hipocresía". ¿A qué se refería el Señor? Veamos. Hipocresía viene del griego hypo que significa "máscara" y crytes, "respuesta". Es decir, respuesta enmascarada, no clara, no verdadera, las cuales además tienden a contaminar, pues las malas enseñanzas son como los virus: se contagian y es necesario vacunarse.


EL MIEDO DE VIVIR

Un novelista quien escribió un interesante relato sobre el tiburón blanco decía en su discurso cuando recibió el Premio Nacional de Novela 2013, del Gobierno de Guanajuato, que los animales todos viven con miedo. Viven en alerta permanente pues en cualquier momento pueden ser presas de algún animal que busque alimentarse con él.

En los seres humanos este miedo no este miedo no es continuo, pues las normas de convivencia generadas por la civilización protegen de cierta manera a los seres humanos. Y entre mayor grado de desarrollo exista, mayor tranquilidad hay en sus integrantes. Pero en las sociedades donde las normas se degradan, aparece el miedo pues la vida corre mayor peligro, sobre todo cuando alguien puede poseer algo valioso que otro desea o bien que obstruya los planes que otro tiene, por ejemplo, en las luchas políticas o de comercio.

La historia nos da muestras suficientes de esta situación, como por ejemplo, en el Imperio Romano del I siglo antes de Cristo. Julio César, el hombre más poderoso de Roma, estuvo sujeto a conspiraciones que un 15 de marzo del año 44 antes de Cristo fue asesinado a puñaladas por sus adversarios políticos, a plena luz del día, y rodeado de la élite política del momento y de un tumulto de gente. Y esto se ha repetido muchas veces en la historia.

Jesús era en su tiempo un hombre incómodo para los dirigentes judíos, es decir, la casta sacerdotal conocidos como Fariseos, quienes ardorosamente buscaban matar a Jesús. Él lo sabía y varias veces se les escabulló. A pesar de este inminente peligro que finalmente se llevó a cabo, el nos enseñó que no debemos temer a quien mata el cuerpo. Sin embargo el Señor dice:

Mateo 10:26-31
4 Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer.
5 Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.

Pues afirma, Dios tiene sumo cuidado de nosotros.

Lucas 12: 6 
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.

Un par de pajarillos costaban, en aquel tiempo, un cuarto (Mateo 10:29) y si alguien compraba 4, el quinto se lo regalaban. Aun este quinto sin valor Dios no lo tiene olvidado.

Lucas 12:7
Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

Un cálculo que se ha hecho al respeto nos dice que en la cabeza de las personas varía dependiendo del color de modo que:

Rubios= 145 mil
Oscuro=120 mil
Pelirrojo=90 mil

Como cristianos, muchas veces el miedo viene de quienes no aceptan nuestra fe y para no ponernos en riesgos silenciamos nuestra identidad cristiana. Pero el Señor nos insta a que no nos ocultemos.

Lucas 12: 8-9
Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

Sin embargo, este pecado es perdonado, pues Pedro lo negó 3 veces y obtuvo el perdón aunque el  costo que tuvo que pagar fue muy alto. Pero hay un pecado que no tiene perdón:

Lucas 12:10 
A todo aquel que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.

El término blasfemia proviene del griego "blaptein", que significa injuriar, y "pheme", que significa reputación.

Muchos injuriaron al Señor, por ejemplo, al pie de la cruz, pero los Fariseos incluso se atrevieron a decir que Jesús hacía las cosas con el poder de Satanás… Y sólo se puede blasfemar de alguien que habiéndolo conocido, habla cosas injuriosas a sabiendas y con mala intención.

Qué decir
11 Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir;
12 porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.

El rico insensato
13 Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.
14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Ejemplo: la insensatez de la riquezas materiales
16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.
17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?
18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

El afán y la ansiedad y la necesidad de fe.
(Mt. 6.25-34)
22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.
23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.
24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?
25 ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo?
26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás?
27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.
28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.
30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

Dios nos da lo que necesitamos, no lo que deseamos y algunas veces el hombre se rebela contra Dios, es decir, no valora lo que Dios le da, como los israelitas ante el Maná.

Tesoro en el cielo
(Mt. 6.19-21)
32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye.
34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Invertir realmente para el futuro…

El siervo vigilante
35 Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; (el corazón inflamado del Señor. “No ardía nuestro corazón, dijeron los discípulos del camino de Emmaus)
36 y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida.
37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.
38 Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.
39 Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.
40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

El siervo infiel (la insensatez de no ser fiel)
(Mt. 24.45-51)
41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos?
42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración?
43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.
44 En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.
45 Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse,
46 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles.
47 Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.
48 Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

Jesús, causa de división
(Mt. 10.34-36)
49 Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?
50 De un bautismo tengo que ser bautizado; y !!cómo me angustio hasta que se cumpla!
51 ¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión.
52 Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.
53 Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

¿Cómo no reconocéis este tiempo?
(Mt. 16.1-4; Mr. 8.11-13)
54 Decía también a la multitud: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede.
55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace.
56 !Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo?

Aprender a interpretar los tiempos.

Arréglate con tu adversario
(Mt. 5.25-26)
57 ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?
58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.
59 Te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado aun la última blanca.


lunes, 3 de agosto de 2015

LAS DIFICULTADES DE LA FE



Hebreos 11: 1
La fe es la certeza de los que se espera (futuro), la convicción de lo que no se ve (como tantas cosas que no vemos que ahí están)… Por ejemplo, ese plano en el que Pablo ve ciertas revelaciones y contempla el tercer cielo (2ª de Corintios 12) … O esa realidad de seres que acompañan al creyente y a la iglesia, y que se hacen visibles para el que tiene fe, como Eliseo que ve el ejército de Dios que está con él, pero su criado no lo ve.

¿Es difícil creer?

Hechos 16:30-33
30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.

La fe es así de simple, muy simple y está al alcance de todo ser humano y no se requiere de iniciaciones, revelaciones místicas, ungimientos, etc. , sin embargo, al mismo tiempo es tan difícil… De lo contrario, la fe fuera una realidad y se reflejaría en las maravillas en la iglesia y en la vida cotidiana.

El Señor dijo: Mateo 17:20
“…si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”.

El paso de la incredulidad a la fe es muchas veces un tránsito sumamente difícil y conlleva otras de un proceso largo.

Muchos creen o no creen…

Marcos 9:27:
“Creo, ayuda  mi incredulidad…”

21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.

O parece que si creen, pero…

Mateo 17
14 Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:
15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua.
16 Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar.
17 Respondiendo Jesús, dijo: !!Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.

Pareciera que la poca fe (otra forma en que el Señor se refiere a la incredulidad) fue un fenómeno con el que se encontró con frecuencia durante su ministerio.

Pedro, cuando se hundía, le dijo:

Mateo 14: 30-31
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Y cuando elucubraban sus discípulos…

Mateo 16:6-8
6 Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
7 Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.
8 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?

O ante la manifestación de poder del Señor

Mateo 8:
23 Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.
24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: !!Señor, sálvanos, que perecemos!
26 El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
Si tuvieres fe como un grano de mostaza

O de su resurrección

JUAN 20
24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
28 Entonces Tomás respondió y le dijo: !!Señor mío, y Dios mío!
29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
Cuanto tiempo estoy con vosotros y me dices muéstranos al padre

Muéstranos al Padre y nos basta…

Juan 14
8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

Los caminantes de Emmaús…

Juan 24
15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.
17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.
21 Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;
23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.
25 Entonces él les dijo: !!Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!

Y, por el contrario, se maravilló de la fe de otros…

Le dijo a la mujer griega, sirofenicia de nación, que le rogó por su hija que tenía un espíritu inmundo: (Marcos 7:29) “Entonces le dijo: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija”.

Al centurión que no le permitió al Señor ir a su casa, sino que le pidió solamente que pronunciara una palabra (Mateo 8:10): “De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe”.

A la mujer que le tocó el vestido para sanar de una larga y tormentosa enfermedad de flujo de sangre: (Mateo 5:33)
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
La mujer de Pilato

Pero hay otros que se resisten y les gana la incredulidad…

Hechos 26
27 ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.
28 Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.
29 Y Pablo dijo: !!Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas!

Un poco de información para saber quién era este Rey Agripa

Agripa II (27-100), llamado originalmente Marco Julio Agripa (en latín Marcvs Jvlivs Agrippa) fue un antiguo gobernante de Judea durante la época del dominio romano.

Bisnieto de Herodes el Grande, e hijo de Herodes Agripa I que había sido rey de Judea hasta su muerte en el 44 d. C. (mencionada en Hechos 12). Agripa II se había criado en la corte del emperador Claudio, pero debido a que tenía sólo diecisiete años cuando murió su padre, no le dieron el reino que éste tenía. Más tarde, cuando murió su tío, el rey Herodes de Calcis, le dieron su principado. El rey Herodes de Calcis se había casado con la hermana de Agripa II, Berenice. Más tarde Claudio le dio a Agripa II la responsabilidad de nombrar al sumo sacerdote de los judíos, y cambió Calcis por algunos principados en la Palestina del norte. Agripa II también recibió el título de rey.

Este rey, (como leímos) quedó registrado en la Biblia por su encuentro con Pablo (Hch 25.13-26.32), a quien reconoció de haber estado a punto de hacerlo cristiano, de no haber sido por las presiones políticas y familiares.

En excavaciones recientes en los cimientos del Muro de los Lamentos se han encontrado monedas acuñadas por Agripa II. Los arqueólogos Ronni Reich y Eli Shukrun concluyen que el muro fue construido por Agripa II, no por su abuelo Herodes el Grande como se creía hasta el momento.

Para el carcelero de Filipo al parecer fue un paso rápido y contundente. De inmediato pide el bautismo, aunque no sabemos qué tanto había oído. Quizá en su corazón iba creciendo la plantita de la fe y estaba esperando un elemento, un solo evento que iluminara su corazón… y ese evento llegó.

Otros es un poco más lento…

Felipe y el etíope

HECHOS 8
26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto.
27 Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar,
28 volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías.
29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
30 Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees?
31 El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
32 El pasaje de la Escritura que leía era este:
    Como oveja a la muerte fue llevado;
    Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,
    Así no abrió su boca.
33 En su humillación no se le hizo justicia;
Mas su generación, ¿quién la contará?
Porque fue quitada de la tierra su vida. m
34 Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro?
35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

No sabemos cuanto tiempo este hombre estuvo cavando en la mina espiritual hasta que el Señor le manda  Felipe para que le explicara las escrituras llega Felipe y no sabemos cuánto tiempo estuvo viajando con él has que de pronto ve agua y él mismo pide el bautismo.

¿Y qué podemos decir ahora? ¿Qué tan importante es la fe?

Hay tantas necesidades en el mundo que hombre de fe pueden hacer grandes cosas. Como iglesia del Señor uno de nuestro más caros distintivos debiese ser la fe. Sin embargo, parece que el signo de nuestro tiempo es la falta de fe. Como seguidores de Cristo, al menos dejemos la puerta abierta a la fe. Cuando el Señor le dice a Pedro que eche la red en el momento menos propicio para la pesca, Pedro le dijo (Lucas 5:5): “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red”. En tu palabra, echaremos la red.

Una fe que nos lleve a reconocer su autoridad, una fe que nos lleve a doblegarnos a su autoridad, como leemos en 1 Pedro 5:6: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”.

Y de esta forma ser instrumentos poderosos y útiles de él.

Termino con esta frase que le dijo a Tomás “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”.

Hermanos, creamos. Si la incredulidad nos asedia, hagamos nuestra esa súplica de los apóstoles (Lucas 17:5): “Señor, auméntanos la fe”.

Y el Señor, que les respondió con una metáfora: “Si tuvieres fe como un grano de mostaza…” les respondió… a su tiempo. En los hechos leemos esa respuesta, abundante y generosa.


NOTA
Diccionario biblico: Candace



(gr. Kandák, tal vez "princesa de los sirvientes").



Título de la reina de Nubia o Etiopía* (Hch. 8:27), cuya capital estaba en MeroN, a unos 208 km al norte de Khartum y entre la 5a y la 6a cataratas delNilo.  Estrabón, Dion Casio y Plinio dan los títulos de varias reinas meroíticas como Ka(n)take o Ka(n)dakit.  Descubrimientos recientes en el

cementerio real de Nubia (en MeroN y Barkal) indican que la reina mencionada en los Hechos era Amanitere (cuyo título aparece en un cartucho como Kntky, "Candace") y que reinó desde el 25 d.C. hasta el 41 d.C.  Un eunuco de su corte (ya fuera judío de nacimiento o prosélito), que había ido a Jerusalén para asistir a una de las fiestas judías, se convirtió al cristianismo mediante la obra evangelizadora de Felipe (vs 26-39).














domingo, 2 de agosto de 2015

¿ESTA USTED CONTENTO CON SU VIDA?

Si le preguntáramos esto a la gente en la calle, la mayoría respondería que sí. Pero si les señalamos algunos aspectos negativos de su estilo de la vida de inmediato buscarían justificarse.

Sin embargo, en ciertos momentos reconocería que su forma de vivir no es bueno, que le gustaría cambiar, que está harto de ciertas situaciones.

Es por ello que cada inicia un año, muchas personas hacen listas de propósito: este año si hago ejercicio, este año me regreso a estudiar, hago la tesis, busco otro trabajo, dejo de comer comida chatarra, dejo los refrescos o el cigarro o el alcohol.

Pero estos lindos propósitos nunca llegan a realizarse, salvo en raras ocasiones. Digamos que es una bonita forma de engañarnos a nosotros mismos.

Pero algo que si no dicen estos propósitos es que hay cosas en nuestra vida que no nos gustan y nos gustaría cambiar, incluso, irnos a vivir a otro lado, cambiar de trabajo, cambiar de cara o de cuerpo o de vida, etc.

¿Por qué sentimos esto?

Porque en el fondo sabemos que nuestras vidas no están bien, y que debe haber una vida mejor en alguna parte que nos permita ser más felices.

Muchos piensan que si ganaran mucho dinero, serían felices. Y cuando ya lo tienen, se dan cuenta que no. Otros piensan que si encontraran al hombre o a la  mujer ideal, serían felices. Pero ese ideal nunca llega o si llega, pronto advertirán que no es como creía que era. Quizá por ello en los setentas se hizo tan popular una canción de los Rolling Stone: I Can´t get satisfaction (No puedo lograr la satisfacción).

Y son esas circunstancias de insatisfacción, las que llevan a muchas personas a prestar oídos a ciertas doctrinas o religiones que prometen la ansiada felicidad, a través de ejercicios místicos, el fengshui, la meditación, el yoga, o la práctica de religiones orientales y emotivas…

Y esto ha sucedido siempre. El ser humano antiguo y moderno se parecen: tienen hambre de algo que les permita encontrarle sentido a la vida.

En la Biblia hay muchos personajes que viviendo en ese estado de insatisfacción, logran cambiar de vida, cambiar de rumbo. Veamos algunos casos.

MEFI-BOSET

Mefi-boset era un lisiado. Fue hijo de un príncipe. Y cuando su abuelo y su padre mueren en la guerra, su nana, temerosa de que maten a los herederos, huye con él y en huida se le cae y queda lisiado. Ustedes conocen a los lisiados cuya condición los lleva a veces a vivir en la indigencia. Al parecer esta era la vida de Mefiboset, una vida triste, deprimente y sin futuro. Pero cuando el Rey David sube al trono busca a los descendientes de su amado amigo Jonatán y descubren que hay uno: Mefi-boset. Y lo trae a palacio y le cambia la vida haciendo efectiva la promesa que le había dado a su padre.

SAQUEO
Saqueo era un hombre bajito, recaudador de impuestos (y por lo tanto odiado por la sociedad) que llevaba una vida incómoda, por su mala fama debido a su trabajo. No era un hombre feliz, tal vez ni amigos tenía, ni esposa. Un día oyó que Jesús venía a visitar a su aldea. Fue aprisa y cuando llegó al sitio se encontró que ya había mucha gente y no lo dejaban ver a Jesús. Entonces vio una solución: se trepó a un árbol y desde allí iba a poder verlo bien. Cuando Jesús llegó bajo las ramas en donde estaba Saqueo, levantó la vista y lo vio. Le dijo: baja de ahí que voy a tu casa. Y de pronto, no sólo lo vio sino que era su invitado. Qué privilegio que este hombre famoso, que hacia milagros y enseñaba la palabra de Dios estaba en su casa. Era como si un artista famoso de pronto nos viera en a calle y nos dijera que le gustaría visitarnos. ¡Qué honor! La presencia de Cristo en su casa iluminó su alma de ladrón y aprovechado y en ese momento declaró que iba a regresarle a todos lo que les había robado. Saqueo había sido cambiado y ahora tenía una nueva vida.

EL ETIOPE
El Etíope era un personaje importante, era un funcionario extranjero de alto nivel que se sentía insatisfecho con su vida. Y para hallar algo que cambiara su vida viajo a Jerusalén para prender de los sabios y de los teólogos la verdad que necesitaba saber. Pero no halló nada. Regresaba triste y desconsolado a su patria leyendo un rollo de un profeta, a Isaías. Era un hombre rico que se daba el lujo de poseer un libro propio. Entonces Felipe fue llevado por Dios con este etíope y le preguntó: ¿entiendes lo que lees? El etíope dijo que no si no había quien se lo explicara. Felipe le explica y este hombre encuentra esa verdad que andaba buscado. De modo que cuando vio un poco de agua, pidió ser bautizado. Ya había luz en su alma.

PABLO
Pero quizá el caso más dramático es el de Pablo. El era un estudioso y celoso judío que odiaba a los cristianos y perseguía y los tomaba presos. Este Pablo, que era llamado Saulo de Tarso, persiguiendo a unos cristianos rumbo a Damasco, una voz lo paró en seco, una voz que retumbaba y le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y de inmediato Saulo reconoció que era Dios quien le hablaba y preguntó: ¿Quién eres Señor? Y la voz le contestó: Jesús, a quien tu persigues. Y en ese momento la vida de Saulo sufrió un vuelco. Ese perseguidor, años después, aparece como uno de los más grandes proclamadores de Cristo. Si no hubiera preguntado a esa voz ¿qué quieres que yo haga? Y lo hizo, nunca lo hubiéramos conocido. Hoy en todo el mundo lo conoce como San Pablo.

 Estos 4 ejemplos de vida no sólo nos enseñan el descontento, la frustración, el vacío que hay en la vida de los humanos, pero además nos muestran de que hay una respuesta efectiva a esa búsqueda y ansia de cambio.

Mefi-boset encuentra el favor de rey cuando es descubierto. Saqueo, al recibir la inesperada visita de Jesús, su sola presencia y sus palabras (que no aparecen escritas en la Biblia) iluminaron su vida y se vio constreñido a cambiar, a armonizar sus actos con los dictados de Dios. El Etíope, cuando le son reveladas y explicadas las escrituras, encuentra respuestas a sus dudas y su vida se ve transformada por esa verdad que Felipe le predica, y Pablo, ante el llamado de Jesús, su vida da un giro de 180 grados. Antes odiaba y perseguía, ahora ama a Dios y a los cristianos y el sufre ahora persecución y maltrato, pero también plenitud de vida, sentido, propósito, y un destino feliz en el cielo.

Y es que todos, nos acercamos a Cristo, de una u otra forma, cambiamos nuestra forma de vida cuando descubrimos las respuestas definitivas a nuestras necesidades. Cuando Jesús fue a Samaria encuentra a una mujer a quien le pide que le dé agua. Y él le promete darle “agua viva” para que no tenga sed jamás, es decir, satisfacer todas sus necesidades y eliminar todas sus angustias.

Y es que Cristo es una persona que nos ama, que nos busca, y que cuando decidimos seguirlo, CAMBIA PROFUNDA Y DEFINITIVAMENTE NUESTRA VIDA. Y él quiere cambiarnos para darle sentido a nuestras vidas y borra la  frustración. ¿Que nos pide? Realmente casi nada; que estemos dispuestos a seguirle y a hacer lo que nos pide que hagamos. Cuando lo hacemos experimentamos un cambio que nos llene el alma de plenitud.

El Etíope lo vivió a medida que Felipe iluminaba su corazón con sus explicaciones. Lo mismo le sucedió a Saqueo y a Pablo. ¿Quiere usted tener una nueva vida?

Mire lo que dice la Biblia:

2 Corintios 5:17
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Venga, acepte a Cristo, cambie su vida. Regálese una vida nueva y una vida nueva a su familia y a sus hijos.

Que Dios les bendiga.


miércoles, 29 de julio de 2015

QUÉ HACER ANTE EL ABSURDO DE LA VIDA


Hay muchas cosas en la vida que no entendemos porque desde nuestra óptica humana, aunque fuésemos grandes eruditos, no tendríamos nunca todas las respuestas. Y entre más avanza la ciencia, pareciera que aumentan más los enigmas y los absurdos. Muchos perros son mejor alimentados que miles de niños en los países pobres, por ejemplo.

Hace más de 50 años los filósofos existencialistas nos advertían que el mundo estaba de cabeza: ellos afirmaban que la vida era un “sinsentido”, un absurdo. Y tenían razón. Basta abrir un diario el día que sea se puede encontrar con noticias sinsentido. ¿Quién en su sano juicio puede secuestrar y matar con saña a un hombre, una mujer o un niño o a 43 estudiantes, o más de 90 migrantes?

Pero estos hechos terribles no sólo se dan en calles o en los pueblos alejados donde el crimen se ha asentado. Sino, incluso, surge de las oficinas de personas que tienen apariencia de gente confiable. El economista y lingüista norteamericano Noam Chomsky dice que el mundo es organizado desde las altas esferas con un sólo fin: hacer dinero, no importando si para ello dictan políticas que llevan a la desgracia y a la muerte a seres humanos, animales y a la misma vegetación. Las grandes hambrunas, las enfermedades, la violencia, surge en muchas ocasiones de decisiones que se dan en estas pulcras oficinas.  Y afirma que en Estados Unidos los delitos de calle cuestan 4 mil millones de dólares pero los delitos de puerta adentro, de las oficinas, 200 mil millones de dólares. Y es allí, no en las calles, donde se decide el destino trágico de miles de personas.

Y con esas pruebas diarias, muchos pensadores humanistas defienden la idea de que el ser humano es bueno per se y realzan la “bondad innata” y afirman que todos los hombre nacen buenos y que es el medio quien los corrompe y hablan tan fuerte y tan convincente que es casi irresistible creerles.

La Biblia señala que “No hay bueno ni aun uno”

Salmo 14: 3 Todos se desviaron, a una se han corrompido…
Salmo 53:3 “No hay quien haga lo bueno, no hay ni aún uno”
Romanos 3:12 “Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles…”

Y en cuanto todos pecaron. Y de esta maldad manifiesta no se salvan ni los niños. Hoy salen a la luz historias terribles de niños sicarios, o el famoso bullyng que lleva incluso a la muerte a muchos.

Frente a esta locura, hay una voz que nos dice, primero, como a los pastores, NO TEMAÍS,  QUE OS HA NACIDO HOY, EN LA CIUDAD DE DAVID, UN SALVADOR, QUE ES CRISTO EL SEÑOR.

La única manera que existe para que el hombre encuentre el sendero de regreso a Dios es que alguien viniera, nos dijera y nos mostrara, cómo y por dónde. Y que lo hiciera desde abajo, desde quienes viven en las circunstancias más difíciles, desde la intemperie, desde el PESEBRE.

Y esa es la vida de Jesús. Vino a mostrarnos cuál y como es el camino a la armonía cósmica, al orden perfecto. Y no hay magia en ello pero sí milagro. Por eso él se dijo que Él era El Camino, La Verdad y La Vida. El mismo es CAMINO.

Había un divorcio, un distanciamiento entre Dios y los hombre. Nadie podía venir y tomarnos de las manos para hacernos llegar a Dios. Por ello, Jesús es el mediador, el único mediador. Vino y nos tomó y nos unió a él, a Dios.

Eliu, el amigo de Job, dice algo muy interesante que nos revela el propósito de la venida del Señor.

Job 33:
14 “… en una o en dos maneras habla Dios;
Pero el hombre no entiende.
15 Por sueño, en visión nocturna,
Cuando el sueño cae sobre los hombres,
Cuando se adormecen sobre el lecho,
16 Entonces revela al oído de los hombres,
Y les señala su consejo…

Y nada, el hombre no entiende. Y nos dice Hebreos que Dios ha hablado al ser humano de muchas maneras. Y en Job encontramos una frase que expresa un anhelo interesante de contar con un mediador.

23 Si tuviese cerca de él
Algún elocuente mediador muy escogido,
Que anuncie al hombre su deber;
24 Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
Que lo libró de descender al sepulcro,
Que halló redención;

Y durante siglos los judíos… Y cuando llegó lo llevaron a la cruz. Y fue precisamente por este absurdo de crucificarlo que Jesús se hizo este mediador muy escogido.

1a Timoteo 2:5
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”

Hebreos 9:15
13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

Y esta mediación se ha estado realizando durante miles de años miles, y millones de personas han encontrado el camino, y en ese andar (sal y luz) han bendecido a la humanidad con escuelas, hospitales, etc.

Hace poco José Mujica, el presidente del Uruguay, dijo que él no podía creer en el más allá pero que respetaba las religiones por una razón. “He visto en los hospitales como ayudan a la gente a bien morir”. Hay algo que está allí que él no comprende pero entiende que es algo grande.

Y el famoso cineasta Woody Allen, judío y ateo, afirmo a un periódico alemán: “Como ateo llevo una vida triste, sin esperanza, horripilante y sombría, sin objetivo o relevancia alguna…” Este hombre está por cumplir 80 años y ha pasado de ser un comediante de café a uno de los artistas más influyentes del mundo y sin embargo… Finalmente el hombre descubre que su vida no tiene objetivo ni relevancia.

La vida es en muchas ocasiones terriblemente absurda y sin sentido. Y quisiéramos morir. Y lo mismo le sucedió a muchos profetas y hombres de Dios que de pronto se extraviaron.

1 Reyes 19

1 Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas.
2 Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos.
3 Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.
4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.
6 Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse.
7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.

8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
9 Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?
10 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
11 El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.
12 Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?
14 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.
15 Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.
16 A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.
17 Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.
18 Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

¿Qué debemos hacer en esta hora trágica, en este absurdo, entre sinsentido?   

Abrir nuestros oídos a la locura de la predicación y dejar que en su momento brille su luz y todo, todo, tome sentido. Quienes buscan el sentido fuera de Dios, esto es un galimatías y entonces dicen que NO hay Dios. Quienes se abren al absurdo de la predicación, hay una luz.

Salmo 119
105 Lámpara es a mis pies tu palabra,
    Y lumbrera a mi camino.
106 Juré y ratifiqué
Que guardaré tus justos juicios.
107 Afligido estoy en gran manera;
Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.
108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca,
Y me enseñes tus juicios.
109 Mi vida está de continuo en peligro,
Mas no me he olvidado de tu ley.
110 Me pusieron lazo los impíos,
Pero yo no me desvié de tus mandamientos.
111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,
Porque son el gozo de mi corazón.
112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos
De continuo, hasta el fin.

Cuándo nuestros pies necesitan una lámpara. Cuando está oscuro. Mientras haya luz nadie necesita una lámpara. Pero en la oscuridad, es allí hermanos cuando la locura de la predicación se vuelve luz, luz. Lámpara es a mis pies… TU PALABRA.

Lucas 2
10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:
11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
12 Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.
13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
14 !!Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!




martes, 28 de julio de 2015

LIBRES DEL PECADO


Pasaje básico: Romanos 7:15-8:2


CAPÍTULO 7:
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24 !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Viviendo en el Espíritu

CAPITULO 8 
1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Un sentimiento de derrota y de vergüenza muchas veces nos persigue cuando nos descubrimos que a pesar de haber recibido a Cristo seguimos siendo presas del pecado. Hay pasajes como el Timoteo que nos reconforta al saber que también el apóstol Pablo pasaba por lo mismo, pero al mismo tiempo nos hace sentir incómodos. Y más cuando leemos otros pasajes de la Biblia.

2ª de Timoteo 2:15
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.

Este versículo me ha hecho pensar muchas veces si puedo presentarme como alguien que no tiene de qué avergonzarme y mi respuesta es muchas veces negativa, siempre hay algo inconfesable que me lastima, siempre hay algo a lo que estamos aferrados o que de plano no podemos vencer, pese a todos los esfuerzos que hemos hecho.

Y este pasaje me lleva a otro:

Colosenses 2:5
Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.

Buen ORDEN, dice el apóstol y un signo del pecado es precisamente el DESORDEN. Y poniendo orden en mis cosas (este es uno de los pendientes en mi vida: el orden, orden en todo, en mis cosas, en mis horarios, en la alimentación, en el ejercicio). Y en este poner orden me encontré con un librito que compré hace un año que se titula Libres del pecado (editado por Living Stream Ministry, 1998). Fue escrito por el hermano Watchman Nee. Este es un fragmento biográfico de este soldado de Cristo:

Watchman Nee (pinyin: Ní Tuòshēng; Foochow: Ngà̤ Táuk-sĭng; 1903–1972) fue un escritor cristiano chino. Fue perseguido por los comunistas chinos pasando los últimos 20 años de su vida en prisión. Junto a otros ministros como Wangzai, Zhou-An Lee, Shang-Jie Song fundó la "Sala de Asambleas de la Iglesia", posteriormente conocida como "Iglesias Locales".
                  Watchman Nee se convirtió en 1920, a la edad de 17 años, y comenzó a escribir el mismo año. En 1921 conoció a la misionera británica Margaret E. Barber, quien fue una gran influencia para él.2 A través de Barber, Nee conoció numerosas obras de literatura cristiana que influyeron profundamente en su vida y en sus enseñanzas. Nee no tuvo estudios teológicos formales, adquirió sus conocimientos mediante el estudio de la Biblia y la lectura de libros cristianos. Durante los 30 años de su ministerio, iniciado en 1922, Nee viajó a través de China fundando iglesias en comunidades rurales y dictó conferencias sobre temas cristianos en Shanghái.6 En 1952 fue encarcelado a causa de su fe y permaneció en prisión hasta su muerte en 1972.

Libres del pecado un librito muy pequeño y que aborda un tema capital para los cristianos. Todos sabemos que al recibir a Cristo él nos perdona y limpia de nuestros pecados.

Efesios 1:7-8.
"En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia"

Isaías 1:18.
"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí vendrán a ser como blanca lana”

Salmo 51:7
 "Lávame, y seré más blanco que la nieve"

Es decir, el nos limpia de las huellas que el pecado ha dejado en nuestra alma, sin embargo nuestra carne, nuestro cuerpo, sigue estando sujeto al pecado (en tanto que vivimos en la carne), tal como lo narra el apóstol Pablo en el pasaje que leímos de Romanos.

15 … pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.

A pesar de ser rescatados, salvados por el Señor, el pecado sigue morando en nosotros. Este es un hecho que podemos constatar todos los días. Y si negamos este hecho, pues nos engañamos a nosotros mismos.

1ª de Juan 1
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Y otro hecho contundente que subraya Watchman Nee en su libro es que los cristianos advertimos esto, como lo hizo Pablo, y emprendemos una lucha contra el pecado, es decir, medimos nuestras fuerza con el pecado, nos esforzamos con todo para evitar caer en el pecado… pero el resultado es que a pesar de ganar algunas batallas, al final caemos. Entonces nos sentimos mal, sucios, culpables, indignos. Y pasamos momentos y hasta a veces años de amargura ante las derrotas consecutivas.

Hace años en una librería cristiana me encontré con un joven que al verme revisando libros, se e acercó y angustiado me contó su drama y desaliento por haber caído profundamente en el pecado, y él pensaba que ya no tenía remedio ni perdón, pues cómo era posible que siendo cristiano había caído de esa manera y se sentía miserable, pero lo peor, excluido del Señor, apartado de su amor y perdón. Tuve que recordarle pasajes como el del Hijo Pródigo o el de la Oveja perdida.

Al leer este pasaje de Romanos 7 nos damos cuenta que Pablo tuvo la misma experiencia de desconcierto.

23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

Y esto le provocó, como a muchos de nosotros, expertos en derrotas, una sensación de derrota y miserabilidad.

24 !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

Miserable de mi, exclama el apóstol. El cuerpo se había convertido en su peor enemigo. Miserable de nosotros. Ante esta situación qué debemos hacer. Creo que cada uno tiene una serie de fórmulas que ensayamos de una u otra forma: orar, prometer, aguantar, y cuando la derrota se hace presente, justificarnos en un caso o bien, andar compungidos, tristes y deprimidos.

¿Esto es lo que Dios quiere para sus hijos?

El hermano dice  que esto sucede porque no hemos comprendido bien las cosas. Esto me lleva a la importancia de la sana doctrina, a la enseñanza precisa y profunda, a la limpieza de nuestras ideas y de nuestras creencias.

Romanos 12:2
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Y a una lectura cuidadosa de lo que dice exactamente la escritura.  Esto es sumamente importante para nosotros. Yo he leído la palabra desde niño y en mi vida errante como cristiano he releído y estudiado muchos pasajes. Aún así me encuentro que hay muchos pasaje que no he leído bien.

Y este de Romanos 7 es uno de ellos. Y esto es lo que quiero compartir esta mañana. Dice el hermano Nee que en este pasaje nos revela que el pecado es una LEY.

23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

¿Qué significa que sea una LEY? ¿El pecado una LEY? Pues sí, una ley a la que estamos sujetos como seres nacidos en el pecado. Y haber aceptado a Cristo nos limpia del pecado, pero seguimos sujetos esta LEY.

 Y explica que esta LEY del pecado es como la de la gravedad. Esta opera al margen de nuestra voluntad. Podemos resistir esta ley, por ejemplo, si sostenemos un objeto con la mano para que no caiga. Al principio, es fácil, pero después de un rato el objeto ya nos pesa y finalmente cansados, lo soltamos. Es decir, la ley de la gravedad le ha ganado a nuestra voluntad. Y agrega que lo mismo pasa con el pecado: lo podemos resistir un tiempo, pero nuestras fuerzas finalmente nos vencidas. Y por más que  nos entrenemos y hagamos músculo, no hay poder humano que resista a la ley del pecado. Al final, gana.

Por eso el aposto exclama:

24 !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?

¿Dónde está la solución? ¿Debemos dejar arrástranos por el pecado? No, de ninguna manera, pero es un error atacar al pecado con nuestras fuerzas y con nuestra voluntad.

“Romanos 8:1-2 dice:
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Dice el hermano Nee:El camino hacia la victoria consiste en ser librado de la ley del pecado y de la muerte. Este versículo no dice: El espíritu de vida me ha librado en Cristo Jesús del pecado y de la muerte”. (Me temo que muchos cristianos lo entienden de esta manera). Sino que dice: ‘La ley del espíritu de vida me ha librado en Cristo Jesús de la LEY del pecado y de la muerte”. Muchos hijos de Dios piensan que es el Espíritu de vida quien los libra del pecado y de la muerte; no ven que es LA LEY del Espíritu de vida la que los libra de LA LEY del pecado y de la muerte. Algunos cristianos necesitan de muchos años para comprender que el pecado y la muerte son una LEY en ellos, y que el Espíritu es otra LEY que opera en nuestro ser. Pero cuando el Señor abra sus ojos, ellos comprenderán que el pecado y la muerte operan en su ser como una LEY, y que el Espíritu Santo también es una LEY que opera en ellos. Llegar a percatarnos de que el Espíritu es una LEY representa un gran descubrimiento, que hará que demos saltos de gozo. Aleluya. Gracias a Dios. Ciertamente la voluntad del hombre no puede vencer la ley del pecado, pero la ley del espíritu de vida nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Únicamente la LEY del Espíritu de vida podrá liberar al hombre de la LEY del pecado”.

Esto quiere decir que ni nuestras fuerzas ni nuestra voluntad deben intervenir ante esta lucha. Sino dejar que la LEY de Espíritu haga la obra.

Ilustra el hermano NEE esta situación con un globo. Dice, si llenamos un globo con gas, este gas hará que el globo venza la gravedad de una manera natural. Es decir, a una ley entra para contrarrestarla otra ley. Así es el Espíritu, es una fuerza que al inflamar al creyente lo libera de esa fuerza que lo lleva a pecar. Sin que él haga nada más que dejarse llevar por el Espíritu.

Pero como nos llenamos de este gas. Por cierto, hay gases artificiales. Y las religiones no cristianas no son más gimnasios emocionales para dotar de un sentido de fortaleza artificial. El “gas” efectivo es el espíritu. Por ello nos dice Pablo:

Efesios 5:18
18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.

¿Y como somos llenos del Espíritu?

Veamos algunas pistas importantes:

Juan 8
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Derrotar a la ley del Pecado es ser LIBRES.

El camino es pues un proceso de permanecer (a lo largo del tiempo, no hay cursos rápidos ni de verano) en la palabra, convertirnos en discípulos y estar siempre arraigados en el Señor. Y cuando seamos inundados de su Espíritu, el actuará en nuestro cuerpo esclavo para liberarlo del pecado. El tiene las llaves, no nosotros.

1 Juan 1:7-9
7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

Y en este proceso va a haber momentos en que nos soltemos del Espíritu y regresemos al fango del pecado.

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Hermanos, no luchemos contra el pecado. Seamos llenos del Espíritu, para que conozcamos LA VERDAD, y nos haga libres de la Ley del pecado.
Que Dios les bendiga.

ESTUDIO SOBRE APOCALIPSIS 20: Los mil años

Jeremías Ramírez El tema principal de este capítulo 20 es ese periodo de tiempo denominado “Milenio” y que ha sido causa de enorme discusión...